Este lunes 26 de enero, la línea de ancho métrico entre Ferrol y Oviedo quedó suspendida “de manera indefinida” por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) debido al mal tiempo. La compañía Renfe no ofrecerá plan alternativo de transporte, dejando a cientos de usuarios sin trenes y sin soluciones para sus desplazamientos. La reanudación del servicio dependerá de la mejora de las condiciones meteorológicas.
Esta suspensión se suma a un historial de interrupciones recurrentes en los últimos dos años, que incluyen cortes en enero de 2025 por borrascas y reducciones de unidades disponibles de trenes FEVE, lo que ha aumentado la vulnerabilidad de la línea frente a averías o temporal. Asociaciones de usuarios y colectivos locales llevan años reclamando modernización y mejoras estructurales para garantizar la continuidad del servicio.
El mal tiempo que hoy afecta a Galicia y Asturias se traduce en alertas rojas por lluvias en varias provincias, y ha provocado también cancelaciones en otras líneas ferroviarias de la comunidad, aunque en algunos casos se han habilitado transportes alternativos por carretera, algo que no se aplica a la línea de A Mariña. Los usuarios deben extremar la precaución y consultar avisos oficiales antes de intentar desplazarse.
Pese a los esfuerzos puntuales de Adif y Renfe, el episodio evidencia la fragilidad de la infraestructura ante fenómenos extremos y la necesidad de inversiones urgentes para garantizar la conexión entre Galicia y Asturias. Mientras tanto, los viajeros se enfrentan a la incertidumbre de no saber cuándo podrán retomar sus trayectos por ferrocarril.