Cinco brigadistas heridos de gravedad en el incendio de Barreiros: «Tuvimos que trasladarlos boca abajo y con el mayor cuidado posible»
El último incendio declarado en la provincia de Lugo, en la parroquia de San Xusto de Cabarcos (Barreiros), se inició el pasado domingo a las 16:14 horas y calcinó una superficie de 140 hectáreas. Durante las labores de extinción, un cambio repentino del viento sorprendió a una brigada helitransportada y provocó que cinco de sus integrantes, jóvenes de entre 24 y 29 años, quedaran atrapados por las llamas. Uno de ellos consiguió escapar y dar la voz de alarma, mientras que los otros cuatro se lanzaron al río para intentar protegerse del calor y las llamas, lo que permitió movilizar rápidamente a los bomberos y a la Guardia Civil hasta el lugar.
Los brigadistas buscaron refugio en una vivienda de la antigua central de Celeiro de Mariñaos, donde se encontraba la casa del antiguo vigilante, la cual su hijo había reformado, donde intentaron aliviar el dolor poniéndose bajo la ducha del baño. La alerta movilizó de inmediato a los bomberos de Barreiros, que acudieron al rescate junto a la Guardia Civil, guiados por Jorge Lozano, vecino de Celeiro de Mariñaos y gran conocedor de la zona.
Jorge relató que “me pidieron ayuda porque conozco muy bien las pistas y pude ir explicando dónde estaban. Conseguimos llegar a ellos, complicado porque era una zona de difícil acceso e incluso había un helicóptero que nos hacía señas para ver si podíamos llegado al sitio. Se iban avisando por las emisoras que tuviesen preparada la ambulancia en la salida, porque allí no podían acceder. Eran cuatro jóvenes, muy quemados. Yo creo que no es que les llegase el fuego, sino que fue el calor que los abrasó totalmente”.
El sargento Fernando González, del parque de bomberos de Barreiros, explicó que "recibimos la alerta de que había una brigada solicitando rescate. Primero nos indicaron que había un chico quemado en Villamar y allí nos encontramos con él; nos señaló que había cuatro compañeros más en la zona del río, cerca de la central de Celeiro. Los encontramos dentro de una vivienda intentando refrigerarse con agua de la ducha, pero ya estaban muy quemados”.
Los bomberos aplicaron primeros auxilios en el lugar, utilizando gasas e hidrogel para cubrir las zonas más afectadas y envolviéndolos en sábanas estériles antes de trasladarlos en vehículos todoterreno por los caminos forestales. “Tuvimos que trasladarlos boca abajo y con el mayor cuidado posible porque tenían mucho dolor y apenas se les podía tocar. En las ambulancias los sanitarios continuaron la atención, incluso retirando ropa que estaba pegada a la piel”, añadió González.
Jorge también comentó que durante su acompañamiento en el traslado “hablaba con este chico porque hubo momentos en que se nos quedaba dormido. Lo llevamos nosotros hasta encontrarnos en la nacional con la ambulancia y allí hicimos el trasvase".
Los heridos fueron evacuados al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, todos con pronóstico grave. Uno de ellos presenta quemaduras en el 25% del cuerpo y los otros tres entre un 5% y un 15%. "Por pura casualidad, coincidió que uno de los brigadistas era conocido de un amigo mío y me escribieron que los chicos están mejor”, destaca Jorge.