La Guardia Civil ha detenido a un vecino de Barreiros (Lugo), de 63 años de edad, como presunto autor de varios delitos contra la seguridad vial y de atentado a agentes de la autoridad, tras un grave incidente ocurrido el pasado sábado en la carretera N-634.
Los hechos tuvieron lugar a la altura del kilómetro 561, cuando agentes que se encontraban de servicio detectaron un todoterreno que circulaba de manera errática. Tras comprobar telemáticamente los datos del vehículo, los agentes confirmaron que carecía de la ITV en vigor y que su titular tenía retirada la vigencia del permiso de conducción.
Una vez detenido el vehículo, los agentes requirieron al conductor, único ocupante del mismo, para que se sometiera a una prueba de alcoholemia debido a los evidentes síntomas de embriaguez que presentaba. En ese momento, el individuo emprendió la huida de forma repentina.
Tras un breve seguimiento, el conductor detuvo bruscamente el vehículo y lo lanzó contra el coche oficial de la Guardia Civil, llegando incluso a exhibir ante los agentes un arma corta de color negro. Pocos metros después, el todoterreno sufrió una salida de vía y quedó inmovilizado.
El conductor descendió entonces del vehículo empuñando el arma con la mano derecha y avanzó hacia los agentes, desobedeciendo en todo momento las indicaciones para que depusiera su actitud. Ante la gravedad de la situación, los agentes lograron resolver el incidente en cuestión de segundos, haciendo gala de serenidad y profesionalidad, sin necesidad de utilizar sus armas reglamentarias, consiguiendo desarmar e inmovilizar al individuo.
Posteriormente se comprobó que el arma era una pistola de aire comprimido, réplica de una Beretta 92FS, que fue intervenida junto a un cuchillo de grandes dimensiones localizado en el interior del vehículo.
El detenido y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.