Burela rechaza que el deterioro del CEIP Vista Alegre sea solo un problema de mantenimiento municipal

CEIP Vista Alegre

La alcaldesa, Carmela López, pide a la Xunta “menos intentos de desviar responsabilidades” y defiende que el centro necesita inversiones estructurales.

El Concello de Burela respondió a las declaraciones del delegado territorial de la Xunta en Lugo, Javier Arias, sobre la situación del CEIP Vista Alegre, después de que el representante autonómico asegurase que el centro no presenta problemas estructurales y atribuyese al Ayuntamiento deficiencias de mantenimiento. La alcaldesa, Carmela López, considera “profundamente inxusto” responsabilizar al Concello del estado de un edificio con más de 40 años de antigüedad y recuerda que tanto el centro educativo como la ANPA, el Consello Escolar y la comunidad educativa llevan años reclamando actuaciones a la Xunta de Galicia.

“O Concello leva anos facendo o mantemento que lle corresponde e asumindo os custos derivados desas actuacións”, defendió la regidora. Entre esos trabajos citó reparaciones puntuales, cambios de ubicación de aulas, adaptaciones, actuaciones en la instalación eléctrica, fontanería, pintura, conservación y atención a averías e incidencias del día a día. López también puso en valor el trabajo de la Concellería de Obras, de los servicios municipales y del personal del propio centro, que, según señaló, se esfuerzan a diario para mantener el colegio en las mejores condiciones posibles pese a las deficiencias existentes. La alcaldesa sostiene que resulta “inxusto” cuestionar ese trabajo cuando el debate, a su juicio, no se limita al mantenimiento ordinario.

La controversia se produce en un contexto de movilización de la comunidad educativa, que ha reclamado una rehabilitación integral y actuaciones urgentes en el centro. El BNG también llevó recientemente esas demandas al Parlamento gallego tras reunirse con la dirección y la ANPA del colegio. La alcaldesa insiste en diferenciar entre conservación diaria e inversiones de mayor calado. “Non se pode intentar simplificar unha situación complexa dicindo que todo se resolve con mantemento”, afirmó. Según el Concello, las reclamaciones existentes afectan a humedades recurrentes, instalación eléctrica obsoleta, problemas de accesibilidad, filtraciones, deterioro de carpintería, cierres exteriores y eficiencia energética.

“Isto non vai de cambiar unha billa ou pintar unha parede. Vai de afrontar investimentos reais nun centro educativo que leva décadas precisando actuacións estruturais”, añadió López, que reclamó colaboración entre administraciones para dar una respuesta a las necesidades del CEIP Vista Alegre. El Concello asegura que continuará realizando las tareas de mantenimiento que le corresponden, pero pide a la Xunta “menos intentos de desviar responsabilidades e máis compromiso co CEIP Vista Alegre e coa educación pública”.