El pulso marinero de Burela late fuerte en cada red, en cada puntada y en cada oficio vinculado al mar. La nave de redeiras del puerto se convirtió este lunes en un auténtico punto de encuentro donde tradición y creatividad caminaron de la mano. Allí, redeiras, encaixeiras y palilleiras compartieron sus saberes en un obradoiro abierto a todas aquellas personas interesadas en acercarse al arte del tejido.
Las protagonistas fueron las propias trabajadoras del mar, que mostraron las técnicas clásicas del entrallado y el orillado de las redes de pesca, oficios imprescindibles durante generaciones en la vida marinera de la comarca. El ambiente fue de colaboración y aprendizaje colectivo, con un objetivo común: mantener vivas unas prácticas que forman parte de la identidad cultural de Burela.
El fruto del trabajo desarrollado en el taller irá más allá de la propia jornada. Las piezas confeccionadas se integrarán en la obra del artista David Catá, ganador del certamen MoldeArte, que propone dar nueva vida a redes en desuso dentro del Molde del Faro de A Marosa. Una instalación simbólica que refuerza la unión inseparable de Burela con el mar.
El proyecto no se limita al tejido de redes. Las palilleiras de la villa también están creando una obra propia que se sumará a esta propuesta cultural, demostrando que la tradición artesanal y el arte contemporáneo pueden encontrarse en un mismo camino.
Esta actividad forma parte del programa “Burela Alumea – O espello do faro”, promovido por el Concello de Burela a través del Grupo de Acción Local del Sector Pesquero A Mariña – Ortegal, entidad encargada de gestionar el programa europeo FEMPA. El proyecto tiene como epicentro el Molde do Pena Burela, recientemente recuperado en su exterior y preparado para acoger en su interior elementos representativos del patrimonio material e inmaterial ligado al mar.
De este modo, Burela reafirma su apuesta por preservar los oficios del mar, transformando la tradición en motor de identidad, cultura y futuro.