El día que Galicia quedará a oscuras: así se prepara A Mariña para el eclipse total de agosto

Ante la previsión de miles de visitantes, administraciones y fuerzas de seguridad ya coordinan un dispositivo especial para garantizar la movilidad y la seguridad durante uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los próximos años

Hay momentos en los que el cielo se convierte en el mejor espectáculo posible. El próximo 12 de agosto de 2026, Galicia será uno de esos lugares privilegiados desde los que mirar hacia arriba. Ese día se producirá un eclipse total de sol que permitirá ver cómo el día se transforma durante unos minutos en una inesperada noche. Y si hay un lugar especialmente bien situado para contemplarlo, ese será A Mariña.

La expectación es tal que las administraciones ya han comenzado a prepararse. La subdelegada del Gobierno en Lugo, Olimpia López, presidió esta semana en Burela una reunión de coordinación con representantes de varios municipios de la comarca para empezar a diseñar el dispositivo que permitirá gestionar la llegada de visitantes y garantizar la seguridad durante el evento.

En el encuentro participaron responsables municipales de Burela, Viveiro, Alfoz, Cervo, Foz, A Pontenova, Lourenzá, Mondoñedo, Barreiros y Trabada, además de miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y otros organismos implicados en el operativo.

Según explicó la subdelegada, la provincia de Lugo será uno de los territorios con mejores condiciones para observar el fenómeno, especialmente la franja costera de A Mariña, donde el eclipse podrá contemplarse durante más tiempo y con mejores condiciones de visibilidad. Esto ha llevado a las administraciones a anticiparse ante una situación poco habitual: una gran afluencia de visitantes atraídos por el fenómeno astronómico.

“Estamos ante un acontecemento excepcional que require planificación, colaboración e coordinación para garantir a seguridade e que a cidadanía poida gozar desta experiencia en condicións axeitadas”, señaló Olimpia López durante la reunión.

Representantes de los concellos mariñanos en la reunión mantenida con la subdelegada del Gobierno.

Búsqueda de los mejores puntos de observación

Uno de los principales asuntos tratados fue la identificación de lugares idóneos para observar el eclipse. Los ayuntamientos deberán proponer espacios con buena visibilidad, accesos adecuados y capacidad suficiente para acoger a un gran número de personas. Con esta información se diseñará el operativo de seguridad y emergencias, además de la organización del tráfico en los puntos donde se prevea mayor concentración de público. El objetivo es evitar problemas de movilidad y garantizar que tanto visitantes como vecinos puedan disfrutar del evento con normalidad.

Las autoridades también han comenzado a trasladar algunas recomendaciones básicas para quienes tengan previsto desplazarse ese día. Entre ellas, planificar el viaje con antelación y evitar desplazamientos de última hora, ya que se espera un importante volumen de tráfico en la zona. También se ha pedido extremar la precaución al volante, ya que durante el eclipse se producirá una oscuridad repentina que puede afectar a la visibilidad en carretera. Otra recomendación es descargar la aplicación AlertCops, que permite comunicar incidencias de forma rápida a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Además de la logística, hay otro aspecto fundamental: la seguridad ocular. Los especialistas recuerdan que no se debe mirar directamente al sol sin protección adecuada. Para observar el eclipse es imprescindible utilizar gafas homologadas para eclipses, diseñadas específicamente para este tipo de fenómenos. Mirar el sol sin protección puede provocar daños graves e incluso irreversibles en la vista.

El primero de tres eclipses históricos

El eclipse del 12 de agosto de 2026 no será un fenómeno aislado. Forma parte del llamado “Trío de Eclipses”, una serie de tres eclipses solares que podrán observarse desde España en 2026, 2027 y 2028. El primero de ellos convertirá a Galicia, y especialmente a la provincia de Lugo, en uno de los principales puntos de observación de Europa.

Un acontecimiento astronómico que no se repite con frecuencia y que promete atraer a curiosos, aficionados a la astronomía y viajeros dispuestos a vivir uno de esos momentos que obligan a detenerse, mirar al cielo y recordar que, a veces, los mejores espectáculos no están en una pantalla, sino sobre nuestras cabezas.