Abre sus puertas en Foz «Andrea Hair & Beauty», un espacio pensado al detalle para cuidar, escuchar y transformar

Andrea Hair&Beauty
photo_camera Andrea Hair&Beauty
Con tijeras en mano y mucha ilusión, Andrea F. Piñeirúa Justo ha convertido en realidad un sueño que llevaba años madurando. Tras formarse desde muy joven y trabajar durante más de una década en Foz, abre por fin su propio salón: Andrea Hair & Beauty

No todos los negocios nacen solo de un plan. Algunos se construyen desde la vocación, la constancia y el cariño. Es el caso de Andrea F. Piñeirúa Justo, peluquera por pasión y convicción, que acaba de inaugurar en Foz su primer salón propio: Andrea Hair & Beauty. Con más de una década de experiencia a sus espaldas y un vínculo profundo con sus clientes, Andrea abre las puertas de un espacio creado con mimo, pensado no solo para transformar cabellos, sino también para hacer sentir bien a quienes lo visitan. En esta conversación, nos comparte cómo ha sido el proceso de emprender, qué la inspira cada día y qué significa para ella este gran paso.

¿Qué se siente al abrir tu propia peluquería?
Es una mezcla de ilusión, nervios y muchísima emoción. Después de tantos años trabajando en lo que me apasiona, tener por fin un espacio propio, con mi estilo y mi forma de hacer las cosas, es un sueño cumplido. Cada detalle lo he pensado con cariño, para que quien entre se sienta bien recibido, cómodo y cuidado. Es un gran paso y lo estoy disfrutando mucho.

¿Por qué decidiste emprender aquí, en Foz, y no en tu Ribadeo natal?
Aunque soy de Ribadeo, llevo más de diez años trabajando en Foz, y es aquí donde realmente me he formado como profesional y donde la mayoría de la gente me conoce por mi trabajo. Tengo un vínculo muy especial con este lugar, me siento muy a gusto y, de alguna forma, Foz también se ha convertido en casa. 

¿Cuándo comenzó tu pasión por la peluquería?
La verdad es que empecé con 17 años un poco por probar, porque no tenía muy claro qué hacer en ese momento. Estaba bastante perdida y dije “voy a ver si me gusta”… y al final me encantó. Hice un PCPI en Ribadeo de peluquería y luego ya me fui 3 años para una academia en Lugo. Fui aprendiendo, formándome, y ahora que me doy cuenta, ya llevo media vida trabajando en esto. Ahora no me imagino haciendo otra cosa.

Tienes una trayectoria amplia en este mundo. ¿Por dónde has pasado antes de dar este paso?
Ya mientras estudiaba peluquería empecé a trabajar por las tardes, y desde entonces no paré. Siempre estuve activa, aprendiendo y ganando experiencia en cada peluquería en la que estuve. La verdad es que tuve suerte y siempre tuve trabajo. Los últimos diez años trabajé en un salón en Foz, donde crecí muchísimo como profesional. Fue una etapa muy importante, que me ayudó a definir mi estilo, mi forma de trabajar y el trato que quiero dar. Ahora sentí que era el momento de crear algo propio, con mi manera de ver esta profesión.

¿Qué tendrá de especial tu peluquería? 
Mi idea es que no sea solo un lugar donde venir a cortarse el pelo, sino un espacio donde cada persona se sienta cómoda, escuchada y bien atendida. Me gusta cuidar los detalles, trabajar con calma y adaptar cada servicio a lo que realmente necesita cada clienta. He pensado cada detalle del salón para que tenga una estética tranquila, actual y con personalidad. Trabajo con productos de calidad que respetan el cabello y con eso estoy encantada. Quiero que sea un salón con un trato cercano, donde cada visita sea una buena experiencia.

Cuéntanos que técnicas están en tendencia o que es lo que más te pide la gente.
Ahora mismo se busca mucho la naturalidad: tonos que aporten luz pero que no se vean artificiales, como los balayage, babylights o técnicas de color que permiten un mantenimiento más relajado. También hay una apuesta fuerte por el cuidado del cabello: cada vez más gente valora los tratamientos que lo mantengan sano, brillante y fuerte. Yo intento siempre adaptarme a lo que quiere cada persona, pero también asesorarla según su estilo y lo que mejor le va.

¿Cómo ha sido el proceso de montar el negocio?
Intenso, emocionante y también agotador, no te voy a mentir. Empezar desde cero significa estar en todo: desde elegir los colores de las paredes hasta decidir qué productos usar, pasando por papeleos, muebles, iluminación, decoración… Pero también fue muy especial. Pude crear un espacio que realmente me representa, donde cada detalle está pensado con cariño. Hubo momentos de cansancio, de dudas, de mil decisiones por tomar… pero ahora que lo veo terminado, siento orgullo. Es un proyecto muy personal y me hace mucha ilusión poder abrir las puertas.

¿Qué papel ha jugado tu entorno en este proyecto?
Fundamental. Desde el primer momento me sentí muy acompañada. Mi pareja me ayudó con toda la obra, sin él nada sería posible. Mis amigas estuvieron ahí para ayudarme con la imagen de marca, con decisiones importantes y con ideas cuando más las necesitaba. Y mi familia siempre apoyándome, siguiéndome en cada paso y sintiendo tanto orgullo como yo. Montar algo propio no se hace sola, y este proyecto tiene mucho de mí, pero también un pedacito de cada persona que me acompañó en el camino.

¿Qué le dirías a otras chicas que están pensando en emprender en la comarca?
Que si tienen una idea en la cabeza, algo que les hace ilusión, no lo dejen pasar. Yo siempre lo tenía ahí, como un sueño, pero sinceramente nunca me imaginé llegar hasta aquí. Emprender da respeto, claro, pero también te llena de orgullo. No hace falta tenerlo todo resuelto desde el principio, lo importante es dar el primer paso y rodearse de gente que te apoye. A veces lo que parece una locura termina siendo lo más bonito que te podía pasar.

¿Cómo te imaginas dentro de cinco años?
Me imagino disfrutando de mi peluquería, con muchas personas que se acerquen porque les gusta cómo trabajo y cómo se sienten en el salón. Quiero seguir creciendo, aprendiendo nuevas técnicas y ofreciendo siempre lo mejor, sin perder la esencia con la que empecé. Ojalá dentro de cinco años mire atrás y piense: todo el esfuerzo valió la pena, y esto sigue avanzando con la misma ilusión del principio.

¿Cómo se llama tu salón, dónde está ubicado y cuál es la mejor forma de pedir cita?
Mi peluquería se llama Andrea Hair & Beauty y está en Foz, en la calle Corporaciones Municipales nº32, una zona muy céntrica y fácil de encontrar. Las citas se pueden solicitar por llamada o WhatsApp al 603 373 052, o directamente visitando el local. ¡Estaré encantada de recibirlos y empezar esta nueva etapa con todos vosotros!