Cajoto exige garantías por escrito para evitar el cierre del centro de salud de Foz los sábados

El alcalde de Foz traslada su preocupación tras una conversación con el gerente del área sanitaria y reclama certezas sobre la continuidad del servicio ante posibles cambios normativos.

El alcalde de Foz, Fran Cajoto, ha solicitado garantías “por escrito” de que el centro de salud del municipio no cerrará los sábados, ante la incertidumbre generada por los cambios previstos en la organización sanitaria.

El regidor explicó que esta preocupación surge tras mantener una conversación con el gerente del área sanitaria, Ramón Ares, en la que no se pudo confirmar la continuidad del servicio: “hoxe, xoves, pola mañá mantiven unha conversa telefónica co xerente da área sanitaria, Ramón Ares. Trasladoume que non pode garantir a apertura dos sábados... xa que o servizo dependerá da voluntariedade dos médicos”.

Según detalló Cajoto, el nuevo decreto en preparación podría dejar la atención de los sábados fuera del horario obligatorio del personal sanitario, lo que genera dudas sobre su prestación: “o xerente trasladoume que se prevé que o servizo de urxencias dos sábados pola mañá continúe pero non o pode garantir”.

El alcalde calificó la situación de preocupante y puso el foco en las consecuencias para la ciudadanía: “xería indecente que un veciño acuda cunha urxencia o sábado pola mañá e encontre o centro de saúde de Foz pechado”.

Ante este escenario, Cajoto volvió a reclamar la creación de un Punto de Atención Continuada (PAC) en la localidad, defendiendo que se trata de una necesidad acorde al tamaño del municipio: “creo que xa é hora de que Foz conte cun PAC... por poboación é inaudito que non dispoñamos deste servizo”.

El alcalde avanzó además que llevará esta demanda al pleno municipal, con la intención de recabar el apoyo del resto de grupos políticos: “elevarei ao pleno municipal esta demanda... poderemos ver se o Partido Popular de Foz vai quedar calado ante este novo recorte”.

Con esta petición, el gobierno local busca garantizar la atención sanitaria de urgencias y evitar posibles recortes en un servicio considerado esencial, en un contexto de incertidumbre sobre la organización de la asistencia en fines de semana.