Chuvia, donde las tendencias se adaptan a la vida real de Foz

chuvia foz
Comenzó como una pequeña tienda en 2018, pero Chuvia se ha transformado en un proyecto en expansión que conserva intacta su esencia: un comercio de barrio pensado para la gente de Foz

Desde que abrió su primera tienda en 2018, Chuvia no ha dejado de crecer. “Era una tiendita muy pequeñita”, recuerda Cati Ramos, gerente del negocio. Tras la pandemia decidió dar un paso más con la apertura de Chuvia Complementos, inaugurada en 2021, una experiencia que describe como “chulísima” y llena de momentos inolvidables.

Sin embargo, el espacio volvió a quedarse pequeño y hace año y medio abrió la tienda actual en Álvaro Cunqueiro, 38, una ubicación más amplia y céntrica que le permitió unificar el concepto y seguir desarrollando su estilo propio.

En Chuvia se pueden encontrar tendencias adaptadas al público de Foz: “Si se llevan sombreros, pero aquí somos más reacios, buscamos alternativas. Lo mismo con las transparencias. La idea es ofrecer moda actual, pero ajustada al gusto real de la gente de aquí”, explica. Su oferta abarca textil, calzado, complementos, paraguas, gafas, bolsos y mucho más.
 

 

La historia del negocio está profundamente ligada a la vida personal de Cati. Tras ser madre y atravesar una etapa complicada en la que incluso cambió a la rama sanitaria, sintió la necesidad de volver a lo que siempre la había apasionado: el comercio. Y la inspiración llegó, literalmente, con la lluvia. “Un día de vacaciones estaba nublado, con muchísima lluvia. Les dije a mi marido y a mi hijo que iba a abrir una tienda y que se iba a llamar Chuvia. Y así fue.”

La esencia del proyecto es clara: un comercio de barrio como los de antes, cercano, humano y familiar. Cati viene de una familia vinculada a este tipo de tiendas y quería recuperar ese espíritu. Por eso decidió incluso cerrar la página web para centrarse en una atención directa a través de WhatsApp y redes sociales. “La gente quiere un trato más cercano”, afirma.

Chuvia se comunica activamente con su comunidad: Cati graba vídeos, muestra novedades —que llegan cada semana— y mantiene un contacto directo con las clientas, además de ofrecer envíos para quienes no pueden acercarse.