Foz vivió este sábado su jornada central de Entroido con el gran desfile, una cita que volvió a reunir a miles de personas en las calles de la villa y a movilizar a comparsas, peñas y grupos llegados de distintos puntos. Además, como cada año, el impacto del Entroido se deja notar también en la actividad económica. Los alojamientos registraron una alta ocupación y los establecimientos de hostelería trabajaron prácticamente al completo, confirmando el poder de convocatoria de una fiesta declarada de interés turístico que sigue creciendo edición tras edición.
El día arrancó a las diez de la mañana con el chupinazo y el recorrido de la charanga por las calles, calentando motores para una tarde que comenzó a las 16.30 horas con la salida del desfile desde la zona portuaria. Como en anteriores ediciones, el Concello instaló graderío en la explanada del puerto para facilitar el seguimiento del recorrido.
Durante más de tres horas, carrozas, comparsas y disfraces individuales llenaron de color el itinerario, que avanzó por la Avenida da Mariña y otras calles céntricas hasta el Campo da Cabana. La carroza del rey del Carnaval, Derek Pérez, acompañado por sus damas Laura Fanego y Cristina Otero, fue uno de los elementos más llamativos, presidida por la figura de un dragón.
La jornada continuará por la noche con el tradicional baile en la carpa de la rúa Atalaia, donde se entregarán los premios, que superan los 8.000 euros.
Más actividades hasta el día 20
El programa del Entroido en Foz no termina con el sábado grande. El domingo 15 estará dedicado al público infantil, con el Touporroutou en el Colegio Martínez Otero y actividades pensadas para los más pequeños, además de animación y reparto de premios.
El lunes 16 se celebrará el Baile del Farolillo, una cita clásica del calendario festivo local que reúne cada año a numerosos asistentes en un ambiente más distendido.
El martes 17 continuarán las actividades infantiles en la carpa de Atalaia, manteniendo el protagonismo de los más pequeños dentro del programa.
El punto final llegará el día 20 de febrero con la comitiva fúnebre y la quema del Entroido, un acto simbólico que recorrerá las calles antes de la despedida definitiva de la fiesta.
El Entroido de Foz destaca por la implicación vecinal. Comparsas, peñas y grupos trabajan durante meses en la elaboración de trajes y carrozas, cuidando cada detalle para el desfile. Ese esfuerzo colectivo es uno de los rasgos que consolidan esta celebración como una de las más importantes del calendario festivo.