Finca Goleta, el hotel de Foz donde cada huésped es especial

finca goleta

Descansar, desconectar y sentirse cuidado: eso es lo que ofrece Finca Goleta en Foz. Con 26 años de historia familiar y tras su transformación de casa rural a hotel, el establecimiento se ha convertido en un referente de tranquilidad y atención personalizada para todos sus visitantes

Desde 1999, Finca Goleta, situada en A Espiñeira (Foz), ha sido un referente de la hospitalidad en la comarca. Durante sus primeros 24 años funcionó como casa de turismo rural y, más recientemente, se ha convertido en hotel con servicio de hospedaje y desayuno para sus huéspedes. Además, acoge pequeños eventos, ideales para quienes buscan un espacio íntimo y con encanto, lejos del bullicio de los grandes salones.

Al frente del negocio está Jose Manuel Villapol Iglesias, quien lleva 26 años vinculado a la finca con la misma ilusión del primer día. La apertura de Finca Goleta surgió de un sueño compartido con su madre, amante del trato directo con la gente y de estar cara al público. Desde que adquirieron la propiedad, ambos apostaron por crear un proyecto con alma, que ahora Jose Manuel dirige manteniendo la esencia que ambos imaginaron.

 

La filosofía del hotel se basa en tranquilidad, silencio y trato familiar. Cada huésped es más que un número: buscan que, en un mundo cada vez más digital, cada visitante tenga un nombre y un apellido, y se sienta cuidado de manera personalizada. La atención cercana y la sensación de hogar son la verdadera marca de Finca Goleta, un lugar donde descansar, desconectar y sentir que el tiempo se toma su propio ritmo.

Con casi un cuarto de siglo de historia, Finca Goleta sigue siendo un ejemplo de cómo la ilusión, la constancia y el cariño por el cliente pueden transformar una propiedad en un refugio memorable para todos los que la visitan.