Lencería Esther, más de 40 años cuidando la comodidad y la confianza de las mujeres en Foz
En Foz, en la calle Rúa do Porto, 15, se encuentra Lencería Esther, un comercio que forma parte de la vida del municipio desde 1982 y que hoy continúa abierto gracias al relevo generacional dentro de la misma familia. Lo que comenzó como un negocio impulsado por sus padres se ha convertido en un referente local en lencería y corsetería, con una atención muy especializada y cercana.
Al frente del establecimiento está Loli, que asumió el negocio tras un cambio de etapa vital. “Yo estaba estudiando, pero por problemas de salud tuve que dejarlo. Cuando mi madre se jubiló, decidí continuar con la tienda”, explica. Con su incorporación, el negocio evolucionó hacia una especialización clara en ropa interior y corsetería, dejando atrás otras líneas como la ropa de bebé que existían en sus inicios.
Hoy, Lencería Esther destaca especialmente por su trabajo en corsetería de tallas grandes, ofreciendo una amplia variedad de opciones que van desde copas pequeñas hasta tallas muy poco habituales en el mercado, como copa R o S. “No necesitas ser talla 0 para sentirte bella”, resume su lema, que define la filosofía del comercio.
Además de sujetadores básicos, el establecimiento cuenta con ropa interior deportiva y prendas específicas para mujeres que han pasado por operaciones, siempre apostando por productos de primera calidad fabricados en España y Holanda. También dispone de línea de caballero, con ropa interior y pijamas.
Más allá del producto, Loli destaca el valor humano del negocio. “Esto más que una tienda es un punto de encuentro. Con muchos clientes ya tenemos una relación de amistad”, explica. Esa cercanía permite un trato muy personalizado, donde el conocimiento de cada persona facilita el asesoramiento y la elección de las prendas.
En un contexto en el que el pequeño comercio encuentra cada vez más dificultades para mantenerse, Lencería Esther se sostiene gracias a la atención diaria, la confianza y el vínculo directo con su clientela. “Aquí no eres una persona anónima, eres una persona con nombre y apellido”, resume su responsable, que mantiene vivo un negocio con más de cuatro décadas de historia en Foz.