«Lo especial de Mondoñedo es el recogimiento y la participación», destaca Valentín Inzua

Valentín organizador de la Semana Santa de Mondoñedo
La Semana Santa de Mondoñedo destaca por su carácter austero, su tradición y la implicación de todo un pueblo. Así lo explica el organizador Valentín Inzua, que pone en valor una celebración donde el recogimiento y la participación son clave en las procesiones 

Mondoñedo vive cada año una Semana Santa marcada por la sencillez, el recogimiento y la implicación de todo un pueblo. Lejos de grandes despliegues, esta celebración destaca precisamente por su carácter austero y participativo, una esencia que la convierte en una de las más singulares de Galicia.

Así lo explica el organizador Valentín Inzua, quien subraya que “lo que hace especial esta Semana Santa es la tradición que tiene, lo simple que es, lo austera. No tiene grandes pasos, pero es muy participativa”. A diferencia de otras celebraciones donde el público observa las procesiones como un espectáculo, en Mondoñedo la experiencia es distinta y “aquí recorremos las calles acompañando a las imágenes, es mucho más participativa en ese sentido”.

Ese carácter cercano y colectivo se percibe en cada recorrido. “Vamos todos acompañando y decimos que se escuchan hablar las piedras”, señala Inzua, haciendo referencia al ambiente de silencio, recogimiento y emoción que envuelve las procesiones. “Esa austeridad es lo que la hace especial”.

Uno de los momentos más destacados llega en la noche del Viernes Santo con la procesión de la Soledad, donde se interpreta el conocido canto del Plorans. “Es una composición de un maestro de capilla de la Catedral Pacheco, y solo se podía cantar en Madrid y en Mondoñedo”, explica.

La Catedral juega también un papel central en la celebración. En caso de lluvia, las procesiones pueden trasladarse al interior del claustro, lo que permite mantener los actos sin perder su esencia. Además, los oficios litúrgicos, muchos de ellos presididos por el obispo, refuerzan el carácter solemne de estas fechas.

Detrás de toda esta programación hay un intenso trabajo organizativo. “Somos un grupo pequeño, de ocho o nueve personas, que organizamos todos los actos y procesiones”, explica Inzua. Sin embargo, destaca que “nos ayuda muchísimo la gente, casi no hay casa en Mondoñedo donde no participe alguien”. En total, más de un centenar de personas se involucran cada año en la salida de los pasos y en el desarrollo de las procesiones.

La Semana Santa de Mondoñedo es especial. A las procesiones históricas de la Catedral y de la Orden Tercera se han sumado otras como la del Prendimiento, que parte del barrio de Os Muíños, o la recuperación de espacios como el entorno del convento de Os Picos, reforzando el vínculo entre la celebración y el propio territorio.

Desde la organización, el mensaje a quienes visitan la localidad es claro: vivir la experiencia desde dentro. “Le diría a la gente que nos visita que participe en nuestras procesiones, porque así recorrerán todas las calles y podrán conocer Mondoñedo de una manera diferente”, concluye Inzua.

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