El PP denuncia que los ingresos de los radares de la A-8 no revierten en seguridad vial

NOTICIAS AQUI DIARIO (1200 x 675 px) - 2025-09-22T121057.992
Los radares de velocidad instalados en el alto del Fiouco (A-8) generan más de un millón de euros al año, pero el PP advierte de que estos ingresos no se destinan a mejorar la seguridad vial ni la conservación de la carretera N-634

El Gobierno ha confirmado, en respuesta a los senadores populares lucenses, que los radares de control de velocidad instalados por Tráfico en la A-8 recaudan más de un millón de euros anuales, con una media de 17 sanciones diarias.

El PP cuestiona que esta “desmesurada recaudación” no se refleje en mejoras en la seguridad vial de la zona. La instalación de nuevas balizas láser, que mejorarían la visibilidad en los episodios de niebla frecuentes, sigue pendiente, a pesar de que en 2021 se seleccionó esta solución técnica.

Los ingresos generados por las sanciones tampoco se destinan a la carretera N-634, que actúa como alternativa cuando la A-8 se cierra por niebla. Según el senador José Manuel Balseiro, “hai un clamor social e unanimidade política” sobre la necesidad de reforzar el mantenimiento de esta vía, que soporta mucho tráfico, incluyendo mejoras en el asfalto, la iluminación, los carriles de adelantamiento y el cierre que impide la entrada de animales.

Balseiro también recuerda que el tramo del alto del Fiouco “atesoura tamén outros récords moi negativos”, siendo uno de los tramos con más cierres de España. Aunque las nuevas balizas han reducido algunos incidentes, aún son insuficientes para evitar accidentes. Además, los radares del tramo se confirman como los que más multan en la provincia y probablemente en toda Galicia.

Actualmente, la A-8 a su paso por el Fiouco cuenta con dos radares de tramo: uno en el kilómetro 550,200, en Mondoñedo, con 4.633 metros de longitud, y otro en sentido contrario, en el kilómetro 545,115, entre Abadín y Mondoñedo, con 5.116 metros. Las sanciones se aplican por exceso de velocidad en estos tramos.

Comentarios