El Encuentro, un acto que capta la esencia de la Semana Santa de Viveiro

El Encuentro se celebrará este año el Viernes Santo a las diez de la mañana
La ceremonia del Viernes Santo concentra el valor religioso, artístico y turístico de una celebración reconocida en el ámbito nacional

Si hubiera que elegir un solo acto para explicar por qué la Semana Santa de Viveiro trasciende la devoción local y se ha convertido en un foco turístico de primer nivel, ese sería El Encuentro. No solo por la fuerza escénica, sino porque reúne casi todos los elementos que sostienen el prestigio de la celebración: antigüedad, imaginería histórica, ocupación del casco urbano y capacidad de convocatoria. Se trata del acto más antiguo de la Semana Santa viveirense, una de las citas que es mejor presenciar; una representación de las caídas de Cristo seguida por el público desde calles y balcones. En la edición de este año está fijado para el Viernes Santo, 3 de abril, a las 10.00 horas, en la Plaza Mayor y el atrio de Santa María, con traslado a la iglesia de San Francisco en caso de lluvia.

La singularidad de El Encuentro se halla en las imágenes articuladas, una rareza dentro de la Semana Santa gallega y uno de los rasgos más reconocibles de Viveiro. El programa oficial de este año sitúa en el centro del acto a Jesús con la Cruz a cuestas o «El Cristo que cae», una talla del siglo XVI, acompañado por San Juan y La Verónica, obra de Juan Sarmiento (1775), y por La Dolorosa (1741). Esa combinación de piezas de distintas épocas convierte la ceremonia en algo más que una procesión: es una síntesis visual de la historia artística de la ciudad y, al mismo tiempo, una de las escenas que mejor funcionan para el visitante, porque se contempla en un espacio abierto y muy reconocible del centro histórico.

En definitiva, se trata de un acto que no exige conocer todo el calendario para entender que Viveiro ha convertido su patrimonio religioso en una experiencia pública, legible y muy poco intercambiable con otras semanas santas.