La octava edición de la Romaxe Viquinga comenzó el viernes en O Vicedo con el pregón del actor y guionista Suso Martínez, que dio paso a una jornada inaugural marcada por las escenificaciones históricas. La localidad mariñana volvió a reunir a vecinos y visitantes en una celebración que crece cada año sin perder su esencia.
En concreto, la programación del viernes incluyó pasacalles con música tradicional, duelos escénicos entre vikingos y cristianos, exhibiciones de hípica celta y música con O Son do Sor y Os do 21.
El sábado, la acción se trasladó a la playa de Area Grande, en San Román. Se celebró el tradicional desembarco vikingo, uno de los actos más simbólicos del evento, seguido de la representación de la batalla entre Björ Ragnarsson y Ramiro I, un combate teatralizado que cada año gana en espectacularidad. A lo largo de la jornada también se organizaron talleres infantiles, cuentacuentos, juegos tradicionales y campamentos ambientados que recrean la vida cotidiana de los nórdicos.
Ya al atardecer dio paso a una boda vikinga simbólica, una ceremonia cargada de ritualidad y teatralidad que atrajo a numeroso público. Después tuvo lugar el torneo ecuestre, con pruebas de destreza a caballo, y el desfile de antorchas por el entorno de la playa. La jornada culminó con un espectáculo de fuego y música a cargo de Bruxo Queiman, responsable de la puesta en escena de “Eixa”, uno de los momentos más esperados del fin de semana por su carácter visual.