Aquí Diario vivió la Xira de Santa Cruz, la romería de las familias y la tradición

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Comida campestre, música, reencuentros y homenaje marcaron una jornada de identidad compartida en el monte de Santa Cruz

Este domingo 3 de agosto, Ribadeo vivió el día grande de la Xira de Santa Cruz, una romería que forma parte del verano local y que está declarada Festa de Interese Turístico Galego y organizada pola Asociación de Amigos da Gaita Galega. Desde la mañana, vecinos y visitantes fueron subiendo al monte de Santa Cruz con neveras, mesas, sillas, tortillas y empanadas para compartir una jornada de celebración colectiva al aire libre.

Bajo la sombra de los árboles, hubo comida campestre, gaitas, cantos, sobremesas largas y el ambiente propio de una cita que sigue pasando de generación en generación. Todo ello con la cruz de Santa Cruz, al fondo, símbolo visible desde buena parte del municipio, que se iluminó el viernes por la noche como arranque simbólico de la fiesta.

 

 

La jornada comenzó con actuaciones musicales en el Cantón dos Moreno a las 11.45 horas, seguidas por la subida al monte, una ofrenda floral y los conciertos programados para la tarde.

El sábado 2 de agosto tuvo lugar el pregón, que este año rindió homenaje a Marisa Castro, maestra de danza que llegó a Ribadeo hace 36 años. Un grupo de sus antiguas alumnas interpretó la exigente danza A Pumarega, y varias de ellas le dedicaron palabras de gratitud por su dedicación y cercanía. La jornada se completó con la participación de las escuelas actuales de gaita, pandeireta y danza, y terminó con la interpretación del Himno Gallego.

El alcalde de Ribadeo, Dani Vega, expresó que «llegó la Xira de Santa Cruz, una celebración donde se quiere poner en valor la música tradicional, la gaita y a todas las personas que la han defendido y difundido». También quiso destacar el trabajo de la asociación Amigos da Gaita y el espíritu familiar de la romería, y agradecer la colaboración de otras administraciones.

Con la cruz encendida, la gaita sonando y las mesas llenas, la Xira de Santa Cruz volvió a ser una jornada de tradición, familia y encuentro. Una cita para recordar y repetir.