As Cruces de Arante vuelven a unir tradición, historia y devoción en una de las celebraciones más singulares de Galicia

La recreación de la batalla contra las tropas napoleónicas, los actos litúrgicos y la implicación vecinal marcaron una nueva edición de una fiesta con siglos de historia en Ribadeo.

La parroquia de Arante, en Ribadeo, volvió a viajar siglos atrás con la celebración de A Festa das Cruces, una de las citas más emblemáticas y singulares de Galicia, en la que se mezclan tradición religiosa, memoria histórica, cultura popular y convivencia vecinal.

La jornada estuvo marcada por los actos litúrgicos, la llegada de las cruces y pendones de las parroquias participantes, la recreación histórica de la batalla contra las tropas napoleónicas y las actividades festivas, que reunieron a numerosos vecinos y visitantes.

El alcalde de Ribadeo, Dani Vega, destacó el valor patrimonial de la celebración. “es un patrimonio cultural, es un legado cultural que debemos conservar”, señaló, recordando además el origen histórico de la festividad, ligada a la defensa del territorio frente a las tropas francesas en 1809.

La fiesta de las cruces no es una fiesta simplemente. Tiene mucha tradición”, añadió el regidor, que también agradeció el trabajo de la Asociación Formigueiro y el respaldo institucional que permite mantener viva la celebración año tras año.

La importancia de conservar este legado también fue subrayada desde otras administraciones participantes en la jornada. Se puso el foco en la vinculación de la fiesta con el territorio, el rural y las tradiciones ligadas a la fertilidad y la bendición de los campos, además de su capacidad para atraer visitantes y mantener vivas costumbres centenarias.

Uno de los momentos más esperados volvió a ser la recreación histórica de la batalla contra las tropas napoleónicas, una representación teatral preparada durante meses y que volvió a convertirse en uno de los grandes atractivos del programa.

Desde la organización destacaron el esfuerzo que supone sacar adelante la celebración y la satisfacción por mantener viva una tradición con más de dos siglos de historia. “Las cruces aparte de ser fiesta es historia porque estamos contando algo que pasó hace más de 200 años”, explicaron.

La representación contó además con la participación del grupo de teatro de Ribadeo, que trabajó durante semanas para preparar una escenificación lo más fiel posible a los hechos históricos.

Vecinos y visitantes coincidieron en señalar el carácter único de la fiesta, la implicación de las siete parroquias participantes y el entorno del Santuario de Nosa Señora das Virtudes de A Ponte como elementos que hacen especial esta celebración.

La jornada volvió a demostrar que As Cruces de Arante continúan siendo mucho más que una fiesta popular: son memoria colectiva, identidad y una forma de mantener vivo el vínculo entre generaciones a través de la historia y la tradición.