Ayuntamientos de la zona, tejido empresarial, colectivos deportivos y hasta colegios cierran filas en apoyo a la plantilla, que la Dirección plantea reducir casi en un tercio
Desde las 4:00 horas de la mañana, supervisando que el paro fuera correcto, estaba Javier Zardaín (presidente del Comité de Empresa de Ence Navia) a las puertas de la fábrica. Un buen número de compañeras y compañeros sumaban fuerzas mientras amanecía, calentando motores con una barricada que impidió el normal funcionamiento de la fábrica de celulosa.
Dentro, servicios mínimos “abusivos” —incide el Comité—, no logran sensación de normalidad en una industria con demasiado peso en el Noroccidente asturiano. Navia no ha dudado un segundo en cerrar filas con la plantilla. “La Huelga está siendo un éxito, la gente esta muy unida ante esta injusticia oportunista y socialmente irresponsable. El seguimiento es total en la plantilla”, señala Zardaín, desde un piquete “muy orgulloso”.
Abrigados contra un despertar gélido, trabajadoras y trabajadores se mostraban, esta mañana, indignados. El proceso de movilizaciones irá en escalada, aseguran, con una gran manifestación convocada para este domingo 1 de febrero en Navia. La plantilla saldrá de la fábrica y, en torno al mediodía, esta previsto que, en la zona de la estación de autobuses, se sumen otros colectivos, como el comercio y la hostelería naviega. “Vamos a luchar a muerte por una causa muy justa que está por encima de todos nosotros”, asegura Javier Zardaín, escoltado por sus compañeros.
En el Ayuntamiento, según lo previsto, dará un discurso este domingo. Un momento importante para marcar posición, de cara a unas negociaciones reales que comenzarán en la próxima reunión. “Nuestras herramientas son las huelgas, la movilización, la exposición en medios y también nos gustaría llegar al ámbito político. Todo el Occidente está afectado”, asegura el Comité de Empresa, agradecido por todo el respaldo que recibe.
Por ejemplo, la Declaración Institucional del Ayuntamiento de Coaña y la de la Corporación municipal del Ayuntamiento de Navia, aprobada este mismo lunes 26 por unanimidad. En ella se expresa la “solidaridad con los trabajadores y trabajadoras” y con una plantilla de la que reconoce “su profesionalidad”; y defiende la continuidad de la actividad industrial como un “objetivo estratégico” para el concejo de Navia y el Occidente asturiano.
Coreando consignas muy claras y con carteles reivindicativos en los que se podía leer “Nos quitáis el trabajo, nos dejáis el pestazo”; “No somos números” o “Automatización a la dirección”, la plantilla afronta esta primera jornada de huelga. La primera de siete días de paro convocados. “Garantizar el mayor empleo posible, ese es nuestro objetivo”, recuerda Zardaín. Si no se llega a un acuerdo, el paro será indefinido.
Los más mayores echan la vista atrás y recuerdan “un 1993 donde se redujo la plantilla en 100 trabajadores” o un 2014 donde “quisieron echar a 44 y terminaron siendo 7 los despedidos”. Ahora, en pleno 2026, Ence inicia un ERE “que pretende destruir 96 puestos de trabajo por un ahorro mínimo”, denuncia el Comité.
La huelga que este martes comienza se extenderá hasta la medianoche del lunes 2 de febrero. “Advertimos con claridad: cada nueva movilización irá en aumento. No vamos a permanecer impasibles ante este ataque. Responderemos con todas las herramientas legales y sindicales a nuestro alcance, con un calendario sostenido de movilizaciones masivas y con la exposición pública permanente de una decisión que consideramos profundamente injusta”, reitera.
Y añaden: “calificamos este ERE como un auténtico atentado social. La empresa pretende eliminar casi un tercio del empleo que genera la fábrica para lograr, en el mejor de los casos, un ahorro irrisorio de entre el 1% y el 2% en los costes de producción. Un retorno económico miserable que se obtiene a costa de destruir empleo, deteriorar gravemente la imagen de la compañía en el occidente asturiano y poner en serio riesgo su licencia social para operar”.
Por su parte, el último pronunciamiento de la empresa sigue en la línea de lo que hace meses lleva sosteniendo: refiere cuatro trimestres de pérdidas como motivación para poner en marcha un Plan de Eficiencia y Competitividad en su negocio de Celulosa que se implementará en el periodo 2026-2027. “La fábrica de Navia no tiene pérdidas”, aseveran los trabajadores.