El negocio es una parada obligatoria para mayores y pequeños de la zona, que solían utilizar la tienda de punto de encuentro
Quedar «donde Kis Kas» es algo muy común para varias generaciones de naviegos. A un paso del Badulaque, del parque infantil y, hoy, de la Oficina de Turismo, la tienda de golosinas es uno de los grandes clásicos del comercio de la villa, por el que han pasado miles de personas. Cumpleaños, detalles de boda y comuniones y, básicamente, para celebrar cualquier fiesta que mereciera un dulce, la parada en el bajo de la Calle Olga era obligatoria. Siempre bien recibidos por Sonia y Daniel.
Ahora, ‘Kis Kas’ se traspasa o se vende. Un punto de venta al público de golosinas, paquetería, prensa, helados y también un punto de venta de la ONCE. Por 40.000 euros, el negocio se traspasa (con mercancía y mobiliario), y alquiler en 450 euros al mes, con actualización anual conforme al IPC. La compra total, del local y el negocio, se cifra en 140.000 euros.
Sonia López y Daniel García son la «segunda generación» del dulce negocio. La pareja cogió el testigo del padre de Sonia, que allá por el año 1973, «y tras detectar una oportunidad de negocio en el sector de la confitería, emprendió un próspero negocio de distribución al punto de venta, centrado en artículos de confitería y juguetes». Victoriano López Blanco y su familia establecen su área de influencia en el sector comercial del Occidente de Asturias y no tardan mucho en tener que ampliar negocio.
«A los pocos años se vio obligado a triplicar el tamaño del almacén para darle más capacidad puesto que la cartera de clientes se iba incrementando. Así sucedió lo mismo con los vehículos utilizados para la autoventa, que rápidamente fueron cambiando en modernidad y capacidad», explica el equipo de Kis Kas.
Llegado el año 2000, y tras haber planificado el cambio generacional del negocio, Sonia y Daniel retoman la gestión empresarial creando «Golosinas KIS KAS ® S.L.», creando el logotipo que identifican los naviegos.
Es en ese momento, donde se impulsan, además, dos líneas de trabajo. Por un lado, «la minorista, con la creación de la Tienda KIS KAS ®, «comprando un local comercial en un lugar estratégico de Navia que fue diseñado y acondicionado según los estudios más vanguardistas de marketing y comercio, realizados en ese momento y siempre evolucionando con las últimas novedades», aseguran.
Por otro, la línea mayorista de trabajo, en la que, ampliando el radio de acción geográfico que hasta el momento habían trabajado, incorporaron pequeños distribuidores de la zona, informatizando todo el sistema de gestión y administración de la empresa. «Se optimiza el sistema de compra de mercancía y se da prioridad a los frutos secos, comercializando gran variedad con marca propia KIS KAS ®, garantizando una gran frescura y calidad».