El Concello de Cervo ha instado a la Deputación de Lugo a retomar y culminar las obras del enlace directo entre la carretera N-642 y el Polígono Industrial de Cuiña, una infraestructura que permanece paralizada desde el 2007 y que el ejecutivo local considera "clave" tanto para el desarrollo económico del municipio, como para la seguridad vial.
Dolores García Caramés, alcaldesa de Cervo, recuerda que la Deputación se comprometió a ejecutar este proyecto y realizó un primer tramo de él, pero los trabajos quedaron interrumpidos y llevan casi dos décadas sin reanudarse, lo que obliga a que el tráfico pesado con destino al polígono tenga que atravesar el núcleo de Figuerido, circulando por una carretera local no preparada para ese volumen y peso de vehículos, provocando riesgos en la seguridad vial, daños en viviendas próximas y molestias ambientales y acústicas para los vecinos.
El gobierno municipal, por su parte, ha adoptado medidas paliativas, como colocar badenes o señales que restrinjan el paso de vehículos pesados, pero reconoce que no cuenta con medios suficientes para garantizar un control estricto del cumplimiento de estas normas, y exige que se termine esta "infraestructura clave" para el municipio y así los vecinos de Figuerido no tengan que "seguir asumindo un tráfico que nunca debería pasar por ahí, reclamó Caramés.
Por ello, han remitido una carta a la Deputación en la que solicitan un calendario concreto de actuaciones y la confirmación de un compromiso presupuestario, que avale la ejecución de la infraestructura. Además, recuerdan que en 2021 se aprobó en pleno una propuesta de la Alcaldía que no obtuvo respuesta por parte de la Deputación. Por ello, insisten ahora en la necesidad de que la institución provincial se pronuncie y desbloquee esta obra estratégica para Cervo y sus habitantes.