El Concello de Cervo activará la recuperación del histórico quiosco de Juana, en San Ciprián, que será convertido en un punto de información turística interactivo y autogestionado. Se trata de un proyecto con un marcado valor simbólico, que une innovación y memoria colectiva, y que contará con financiación a través del Grupo de Desenvolvemento Rural Terras de Miranda (programa LEADER), con una inversión de 33.750 euros.
La alcaldesa, Dolores García Caramés, destacó la importancia de la iniciativa: «esta actuación é moito máis ca unha intervención turística: é un exercicio de respecto e cariño pola nosa historia colectiva, unha maneira de perpetuar unha estrutura tan xenuína que forma parte da alma de San Ciprián e que non deixa indiferente a ninguén».
El proyecto, redactado hace casi dos años, se activa ahora gracias a la oportunidad de enmarcarlo en los fondos europeos. La regidora subrayó que «o Concello tiña clarísimo que o quiosco de Juana debía volver ter vida; por iso o proxecto leva case dous anos redactado, agardando a oportunidade de facelo realidade. Cando se abriu a posibilidade de enmarcalo nos fondos do GDR dentro do programa LEADER, non se dubidou nin un segundo».
El nuevo quiosco conservará el carácter visual y sentimental del original, mediante una estructura contemporánea que evocará el deseño histórico, «cunha forte carga identitaria». Se transformará en un centro de interpretación con recursos digitales, paneles interactivos y acceso a plataforma web desde dispositivos móbiles, para difundir la historia, el patrimonio y la cultura del municipio.
El espacio incluirá contenidos sobre la figura de Juana y la relevancia social del quiosco, así como los principales atractivos turísticos de Cervo, sus fiestas, tradiciones, toponimia y memoria local.
La alcaldesa, que visitó el lugar acompañada de la concejala Mali Méndez, quiso realizar un reconocimiento expreso: «esta é unha obra enorme en valor simbólico. Supón recuperar un punto de encontro, un recordo común e un anaquiño da nosa identidade», y agradeció especialmente la colaboración de Juana, quien regentó durante muchos años el quiosco y cedió la instalación para hacer posible su recuperación.