Conmoción en Ribadeo por el fallecimiento de Antonio Díaz Amor, “Coté”, referente cultural y social

antonio coté
photo_camera Fotografía: Facebook.
La Agrupación Cultural Francisco Lanza, de la que formaba parte, lo despide como “veciño, socio e membro colaborador, e sobre todo amigo”

La noticia de su fallecimiento se extendió este fin de semana con rapidez, acompañada de una sensación compartida de incredulidad. En su Ribadeo natal, donde siempre mantuvo un fuerte vínculo, la pérdida se vive con especial intensidad.

La Agrupación Cultural Francisco Lanza fue una de las primeras en trasladar públicamente su pesar: “Con fondo pesar recibimos a noticia do pasamento do noso veciño, socio e membro colaborador (…) e sobre todo amigo”, señalan en una nota en la que destacan su implicación constante en la vida cultural local. No era una relación puntual. Coté participó activamente en la agrupación durante años, contribuyendo tanto en publicaciones como en iniciativas culturales. “Participou de xeito activo na vida social e cultural ribadense sempre que tivo ocasión”, recuerdan.

Aunque desde hace años residía en la comarca de Soneira, nunca dejó de ejercer como embajador cultural de su villa. Así lo subraya la propia agrupación: “Sempre levou con orgullo a súa condición de ribadense e difundiu a vitalidade cultural de Ribadeo”. Ese compromiso lo mantuvo en cada etapa de su vida. “Aló onde estiver, en Compostela nos seus tempos de universitario, polas terras de Asturias, ou xa na costa do solpor… o noso Coté sempre levou con orgullo a súa condición de ribadense”, destacan.

Su etapa universitaria, recuerdan, ya estaba marcada por esa inquietud intelectual y cultural: “Con que orgullo falaba do manual de lóxica formal de Alfredo Deaño polos corredores da facultade de Filosofía!”, evocan, en una imagen que resume su pasión por el pensamiento.

Dentro de la agrupación, Coté fue una figura activa en el ámbito editorial. Formó parte del consejo de redacción de los Cadernos ribadenses y colaboró con distintos artículos. Su aportación fue diversa y constante. “Ben fora para darnos a coñecer o ensaio do noso cronista oficial (…) ben fora para reflexionar sobre a reivindicación da diferenza (…) a súa achega estivo aí”, recuerdan. También participó en proyectos más informales pero igualmente influyentes, como el fanzine O Pipelo, desde el que, según destacan, “con tanta sátira dabamos un ‘bo’ repaso á actualidade política, social e cultural ribadense”.

Fuera de Ribadeo, su figura también fue clave en Baio, donde ejerció como profesor durante años. En el instituto Maximino Romero impartió Filosofía, Antropología y Ética, dejando una profunda huella entre su alumnado. Su implicación iba más allá de las aulas. Participaba en actividades complementarias, promovía iniciativas culturales y contribuía a dinamizar la vida social de la localidad. También desempeñó un papel destacado en el ámbito musical como presidente de la asociación musical Pepe Valiña, desde donde impulsó proyectos y actividades que reforzaron el tejido cultural de la zona.

En las últimas horas, las redes sociales se han llenado de mensajes de despedida que inciden en su dimensión más humana. Amigos y conocidos destacan su carácter cercano, su sentido del humor y su lealtad. “Sereno, leal, amable y, a la vez, divertido. Un amigo de tus amigos como pocos”, resumía una amiga en un mensaje que refleja el sentir general.

En su homenaje a Hernán Naval, Coté escribió una frase que hoy adquiere un significado especial. La recuerdan desde la agrupación: “Amigo, esta derradeira reticencia (…) remata nun silencio sempre vivo”.

Ahora, son ellos quienes la recuperan para despedirlo. “Para nós, a túa marcha repentina deixa un silencio fondo, pero tamén vivo”, concluyen. Un silencio que, en Ribadeo y en tantos otros lugares, seguirá lleno de memoria.