Educación afirma que el caso del IES Dionisio Gamallo de Ribadeo fue analizado «sen determinar ningún acto penalizable»
La Consellería de Educación sostiene que el caso denunciado por veinte familias del IES Dionisio Gamallo de Ribadeo fue ya analizado, «tanto a nivel de centro como de Inspección Educativa sen determinar ningún acto penalizable». Añade además que «respectamos a decisión das familias de acudir á Valedora do Pobo e confiamos en que as partes poidan chegar a un acordo mutuo».
Desde el grupo de padres y madres aseguran que no fueron informados de esa conclusión. Hasta el momento, solo sabían que la Consellería estaba «traballando niso».
Una de las madres explica que el malestar con esta profesora no es nuevo. Señala que desde el centro les dijeron que no había constancia de quejas anteriores, pero que ella conoce a otras familias que trasladaron su preocupación de forma individual en cursos pasados. «A molestia e malestar son dende fai moitos anos», resume.
Entre los aspectos que critican, tal y como explica esta madre, destacan el trato que la profesora tiene con el alumnado. Aseguran que utiliza expresiones inadecuadas en clase y que, en ocasiones, se dirige a ciertos estudiantes, de forma individual o colectiva, de manera poco apropiada. También denuncian una falta constante de organización: apuntes confusos, materiales desordenados y saltos entre contenidos sin seguir una secuencia clara. Como ejemplo, aportan una clase reciente en la que se pasó sin orden por páginas como la 172, 170, 72, 173, 178, 179, 174, 13, 8 o 175.
También señalan que esta forma de actuar afecta especialmente a alumnado con algún tipo de dificultad. «Dunha maneira moi sutil humíllaos diante dos compañeiros», afirma.
En cuanto al rendimiento académico, explican que en clases de 25 a 27 alumnos, rara vez aprueban más de dos o cinco estudiantes esta materia. A pesar de dedicar buena parte del tiempo de estudio a la asignatura, consideran que no disponen de recursos ni explicaciones claras para aprender. Las familias solicitaron datos oficiales sobre aprobados y suspendidos, pero indican que el centro no los facilitó.
Al trasladar su preocupación al profesorado tutor, la madre asegura que la respuesta más habitual es: «ela é así» o «non hai nada que facerlle». Explica también que en una tutoría con la docente, esta «nega todo» lo que se le expone.