«Hai que regalar máis flores en vida»: así nace Malaespina, la nueva floristería que abre sus puertas en Ribadeo

Tras meses de reformas y trámites, el joven Mateo González Río abrirá este sábado «Malaespina», una nueva floristería ubicada en la Plaza de Abastos de Ribadeo. El proyecto recupera un puesto que llevaba años cerrado y busca aportar actividad a uno de los espacios comerciales más emblemáticos de la villa

La historia de algunas tiendas empieza con un plan de negocio. Otras comienzan con algo más sencillo: una conversación familiar, una oportunidad inesperada y una intuición difícil de explicar. Así nace Malaespina, la floristería que abrirá sus puertas este sábado en la Praza de Abastos de Ribadeo, ocupando un puesto que llevaba años cerrado y que ahora vuelve a respirar entre cubos de flores y el olor fresco de los ramos recién preparados.

Detrás del proyecto está Mateo González Río, que en las últimas horas antes de la inauguración vive una mezcla de emociones difícil de resumir. «Segundo o momento do día, podería dicir que unha mezcla de nervios, inseguridade e ilusión». No es extraño. Abrir un negocio nunca es sencillo, y menos cuando el local requiere una reforma importante. Durante meses, el proceso se convirtió en una carrera de obstáculos. «Foi un camiño desesperante. Era un posto que levaba moitos anos pechado e requería moita obra para o pequeno que é. Atopar quen fixera a reforma dentro dos prazos que me esixían foi tarefa imposible durante moito tempo, e iso fíxome dar moitas voltas e perder moito tempo». Pero al final, como ocurre con las plantas que brotan cuando menos se espera, el proyecto terminó encontrando su momento.

Mateo suele decir que lo suyo con las flores no es casualidad. Es más bien una vocación que empezó mucho antes de pensar en abrir un negocio. Creció entre Ribadeo, A Devesa y As Figueiras, en un entorno rural donde el contacto con la naturaleza formaba parte del día a día. «Creo que podo dicir con seguridade que o da floristería é vocación. Tiven a sorte de criarme en entornos rurais. Non recordo ser neno e non estar collendo flores, ben fose para regalarlle á miña avoa ou para ir ao cemiterio co meu avó repoñer as que se poñían malas». Aquellos pequeños gestos cotidianos acabaron dejando huella. «Dende sempre percibín as flores como algo preciado, algo que transmite alegría. Atopar calquera herba florida nunha cuneta era un descubrimento digno de admirar».

El salto al emprendimiento llegó en un momento de cambio personal. Mateo acababa de dejar su trabajo en A Coruña y todavía no tenía claro cuál sería su siguiente paso. La idea apareció casi por casualidad. «Foi nun momento laboral complicado. Un día falando cos meus pais comentáronme que viran na prensa que se abría o prazo para solicitar postos na praza de abastos. E así comecei o proceso». La Praza de Abastos de Ribadeo, un edificio histórico situado en pleno centro de la villa, llevaba tiempo buscando nuevas iniciativas que revitalicen su actividad comercial. Malaespina se suma ahora a ese intento de devolverle movimiento y vida al espacio.

El local no es grande, pero la intención es clara: que cualquiera que entre encuentre algo que le guste. «Gustaríame que fose unha floristería para todos, que todo o mundo atopase algo atractivo na miña forma de traballar», comenta Mateo. El protagonismo, como no podía ser de otra manera, lo tendrán las flores. «A intención é ter moitas flores e diferentes. O local é pequeno e iso limítame un pouco para ter plantas ou moitos artigos de decoración». En el taller habrá trabajos de todo tipo: ramos para regalar, arreglos para celebraciones y también composiciones funerarias. Un abanico completo de encargos que forman parte del día a día de cualquier floristería.

Aunque Malaespina tenga un único nombre en la puerta, Mateo reconoce que el proyecto no se entiende sin la gente que ha estado detrás durante todo el proceso. «Detrás de Malaespina estou eu, pero co gran respaldo da miña familia». Y no solo de la familia. «Teño a sorte de sentirme arroupado pola xente que me rodea. Moitos axudaron recomendándome empresas para a obra ou amigos que me solucionaron problemas con trámites. Iso sempre dá impulso cando fai falta».

Un pequeño negocio con una idea clara

Más allá de vender flores, Mateo tiene una convicción que repite varias veces durante la conversación: las flores deberían formar parte de la vida cotidiana, no solo de los momentos más difíciles. «Creo que á Praza de Abastos lle pode aportar vida. É unha edificación emblemática, moi ben situada e moi pouco explotada». Y también cree que pueden cambiar pequeños hábitos. «Espero que a xente confíe en min e se regalen máis flores. É algo demasiado bonito como para que quede só para os funerais. Hai que regalar máis en vida».

Por ahora, el objetivo es sencillo: abrir la puerta cada mañana y que las flores encuentren su sitio en las casas y en los negocios de Ribadeo. «Espero que pouco a pouco tanto particulares como locais se animen a ter máis detalles con flores. Un par de flores nunha casa ou nun lugar de traballo sempre dan vida».

En un contexto en el que muchas plazas de abastos luchan por recuperar movimiento, que un joven emprendedor decida instalar su negocio en un espacio tan emblemático como la de Ribadeo tiene un valor especial. Malaespina llega con flores, pero también con la voluntad de sumar vida a un lugar que forma parte de la historia comercial del pueblo.