Con más de dos décadas dedicadas profesionalmente a la magia, el Mago Rafa reivindica el valor del asombro en un mundo cada vez más tecnológico, apostando por espectáculos cercanos, familiares y cargados de emoción.
En tiempos de pantallas, prisas y rutinas digitales, todavía hay espacio para lo inesperado. Para la sorpresa. Para la ilusión. Ahí es donde entra en escena el Mago Rafa, un artista que lleva más de 20 años viviendo de un oficio que, como él mismo define, “es una combinación de imaginación e ilusión”.
Su relación con la magia comenzó como una afición, pero pronto se convirtió en algo más. “En el momento en que me enganchó tanto que no podía parar, decidí convertir mi afición en mi profesión”, explica. Fue en 2006 cuando dio el paso definitivo, y este año celebra dos décadas dedicándose exclusivamente a este arte.
Lejos de considerarlo un trabajo convencional, Rafa lo vive como una vocación: “No lo considero un trabajo, porque es algo que me gusta. Si trabajas en lo que te gusta, no trabajarás nunca”.
La magia como experiencia compartida
Uno de los rasgos que definen su estilo es la cercanía con el público. Sus espectáculos no son solo trucos, sino experiencias. “Lo que busco es que el público viva una experiencia, y además en familia”, señala.
Para él, ese enfoque es clave: “Me gusta trabajar tanto para niños como para adultos juntos”. La magia, en su caso, se convierte en un punto de encuentro intergeneracional, donde todos pueden disfrutar por igual.
Y es precisamente esa reacción conjunta la que más valora: “Que lo pasen bien en familia y que salgan diciendo que no esperaban algo así”.
Un antídoto contra la rutina
En una sociedad cada vez más marcada por la tecnología, el Mago Rafa tiene claro que el asombro sigue siendo necesario: “Sin duda, cada vez más. En un mundo tan tecnológico necesitamos algo que escape del día a día”.
La magia, dice, cumple esa función: romper con lo cotidiano, generar emoción y despertar la curiosidad. “En la magia creamos ilusiones, y no hay ilusión sin asombro”.
Diferencias entre público rural y urbano
Su experiencia actuando en distintos escenarios también le ha permitido observar diferencias en el público, especialmente en el infantil. “En el rural noto un público mucho más agradecido. Lo viven de otra manera”, explica.
Incluso va más allá: “El niño de pueblo es más maduro. La educación es más personalizada”.
Galicia, tierra de magia
Sobre el futuro del sector, Rafa es optimista. Considera que Galicia vive un buen momento en el ámbito de la magia: “Cada vez hay más magos, y muy buenos. Galicia es un referente a nivel estatal”.
Una realidad que también se percibe en comarcas como A Mariña, donde asegura que existe una creciente afición y talento en este campo.
Próxima cita en Ribadeo
Los vecinos y visitantes de Ribadeo tendrán una oportunidad perfecta para disfrutar de su espectáculo en directo, ya que el Mago Rafa actuará el próximo 2 de mayo a las 20:30 horas en el Auditorio Hernán Naval.
Una cita pensada para todos los públicos en la que la ilusión, el humor y la sorpresa serán los grandes protagonistas.
Vivir creando ilusión
Si algo tiene claro el Mago Rafa es que su profesión va más allá del entretenimiento. “Creo que tengo la mejor profesión del mundo, porque crea ilusión”, afirma.
Y deja una reflexión final: “Vivir sin ilusión sería imposible. Sería muy triste”.
En un mundo que a menudo olvida detenerse, sorprenderse y disfrutar de lo sencillo, su propuesta es clara: recuperar la capacidad de asombro. Porque, al final, la magia no está solo en el escenario, sino en la emoción que deja en quienes la viven.