El escritor Manuel Díaz Aledo presenta esta semana en Ribadeo su nuevo libro, Desde el balcón de mi vida, compuesto por relatos basados en episodios vividos a lo largo del tiempo. La presentación será este miércoles, 6 de agosto, a las 20.00 horas, en la Biblioteca Municipal El Viejo Pancho. La entrada es libre.
«Es un libro que refleja una serie de vivencias, sucesos que he vivido a lo largo de toda mi vida, desde que nací hasta hoy», explica el autor. «Son pequeños relatos de esos sucesos que van pasando. Unos son de mi infancia en Ribadeo, de juventud en otros sitios, otros en los años de vida laboral. Son muy variados y van reflejando eso».
Aunque parte de su experiencia personal, Díaz Aledo aclara que no es una autobiografía: «No es una autobiografía mía, sino que son sucesos que unos los han vivido otras personas conmigo y otros no. Tiene un poco la peculiaridad de que muchos de ellos son muy poco corrientes. Cosas que normalmente a la mayoría de la gente no le pasa o no experimenta».
Un libro distinto a todo lo anterior
Con dieciséis títulos publicados, Díaz Aledo subraya que este libro se diferencia del resto: «Es bastante diferente a los anteriores. Mis primeros libros, hace 20 años, fueron libros de recuerdos y de crónica social de Ribadeo. Son dos concretamente. Uno se llama Entre tus calles, y otro Tras sus huellas. Hubo otro de Tapia de Casariego, y uno de A Coruña, que es la ciudad donde resido actualmente».
Después llegó la etapa de ficción: «Pasé a la novela, y escribí varias novelas. La más conocida, porque está ambientada en la playa de As Catedrales, es una que se llama El Refugio de los Siglos. Tuvo bastante éxito en su momento y tiene una segunda parte que se llama Katedión. Luego escribí otras novelas de ficción. La última, hace dos años que la presenté también en Ribadeo, una novela que se llama El río de nuestras vidas».
El proceso de escritura de Desde el balcón de mi vida no fue lineal: «Fue fragmentado, es algo que empecé varias veces. Después me puse a escribir otra cosas. Desde que presenté el último, hace dos años, empecé a escribir en serio este. Aunque no está escrito con continuidad, porque yo no puedo escribir todos los días».
Ribadeo, un lugar constante
Aunque reside en A Coruña, su vínculo con Ribadeo sigue siendo fuerte: «Toda la familia de mi padre es de Ribadeo. Yo viví en Ribadeo desde los diez años. Estudié allí, hasta que me marché a estudiar fuera. Pero luego toda la vida he ido allí a pasar el verano, he ido en Semana Santa y, como vivo en A Coruña, voy con mucha frecuencia en todo el año. De hecho me considero ribadense».
Ese apego también está presente en el libro: «Una parte de esos sucesos y vivencias del libro sucedieron en Ribadeo. Sobre todo los que se refieren a la infancia y a la juventud. Los otros suceden en distintos puntos de España, donde he ido viviendo a lo largo de mi vida».
Y añade un detalle especial sobre el lugar elegido para la presentación: «Es la primera vez que presento en la Biblioteca Municipal El Viejo Pancho, que precisamente fue el colegio Santo Tomé de Aquino, en el que estudiamos muchos ribadenses, yo uno de ellos. La presentación exactamente es donde estaba el salón de actos de ese colegio, que ahora es la biblioteca municipal. En mi caso concreto, que tengo muy buen recuerdo de ese edificio donde estudié, da una nota emotiva, donde me sentaba en esos pupitres».
Nuevas ideas en marcha
Díaz Aledo está jubilado como ingeniero técnico industrial y economista, pero mantiene la escritura como ocupación constante: «Yo siempre tengo proyectos en la cabeza, normalmente tengo cuatro o cinco. Hay cosas que están a medias esperando que vuelva a cogerlas, hay otras ideas que me vienen. Ahora probablemente lo próximo sea una novela otra vez. Cuando haga la presentación de este libro y pase el mes de agosto, un poco de vacaciones, seguramente empezaré a escribir en lo siguiente».
Preguntado por qué le gustaría que perdurase del Ribadeo que conoció, responde: «Siempre he sido un enamorado del mar, de la ría y de Porcillán. Precisamente durante las fiestas del Carmen de este año he publicado un artículo un poco largo sobre Porcillán en los años 50 y 60, que apareció en la revista de las fiestas. El pueblo ha cambiado absolutamente, aunque sus esencias son las mismas. Me gustaría que el Campo (el parque de Ribadeo) y el Cantón con la Torre de los Moreno, permanecieran en el tiempo como la imagen icónica del pueblo. Y también el bonito rincón de los Canapés, en el Jardín, junto a mi casa».