Ribadeo refuerza su papel como referente comercial en el norte gallego. Al asentamiento de grandes enseñas en los últimos años se suma ahora el anuncio de Parfois, que abrirá en la calle Rodríguez Murias su primera tienda en la provincia de Lugo fuera de la capital. Con esta incorporación, Ribadeo confirma su atractivo para las primeras marcas internacionales, que conviven con el comercio local y la hostelería en un mapa cada vez más diverso.
La zona de Vilar se ha convertido en el gran motor de la oferta de cadenas nacionales e internacionales. Allí están Mercadona y Lidl, además del hipermercado Eroski, cuya apertura en 2001 marcó un punto de inflexión en el desarrollo económico de Ribadeo. En ese espacio crecieron otras firmas como Decathlon, referente en deporte; Merkal, especializada en calzado; Jysk, dedicada al equipamiento del hogar; o Burger King, en restauración rápida.
En el casco urbano late otro pulso comercial, el de la moda y los complementos. Aquí tienen presencia enseñas como Florentino, Inside, Menos Lobos, Coco Woman, Hola Ola, OVS Kids o Jatay, a las que se suma Arenal, especializada en perfumería y cosmética. Muy pronto lo hará también Parfois, la firma portuguesa de accesorios femeninos que abrirá en la calle Rodríguez Murias su primera tienda en la provincia de Lugo fuera de la capital.
La incorporación más reciente fue la de Action, la cadena neerlandesa de productos de bajo coste, que inauguró este año en Ribadeo.
A las grandes enseñas se suma un tejido comercial de proximidad que sigue siendo la seña de identidad de Ribadeo. En 2024, según datos del Concello, se asentaron 42 nuevas empresas, en su mayoría vinculadas al sector servicios, a lo que se añade el relevo generacional en negocios familiares. Esta dinámica mantiene viva la tradición de un comercio cercano y personalizado, que complementa la oferta de las cadenas.
El resultado es un mapa comercial completo y variado, donde se puede encontrar desde el último lanzamiento deportivo en una gran superficie hasta un detalle de autor en una boutique del centro, o elegir entre una hamburguesa rápida y un menú con producto fresco de kilómetro 0 en la hostelería local. Todo ello convierte a Ribadeo en un destino en el que comprar, pasear y disfrutar forman parte de la misma experiencia.