Ribadeo cuenta con el primer centro de optometría comportamental de A Mariña
El nuevo servicio, ubicado en Opticalia, ofrece terapia visual personalizada para niños y adultos, abordando problemas como la fatiga ocular o las dificultades de concentración.
El municipio de Ribadeo cuenta desde ahora con el primer Centro de Optometría Comportamental de A Mariña, un recurso especializado en el tratamiento de disfunciones visuales que pueden afectar al rendimiento académico, la concentración o el bienestar diario.
El centro, ubicado en Opticalia, trabaja con terapia visual tanto en niños como en adultos, abordando problemas como dolores de cabeza, fatiga visual o dificultades en la lectura. Su responsable, Mar Torviso, explica que “la terapia visual es un tratamiento personalizado y supervisado por un optometrista que entrena las habilidades visuales que usamos para leer, concentrarnos, movernos o interpretar lo que vemos”, destacando que no se trata solo de ver mejor, sino de hacerlo de forma más eficiente.
Problemas cotidianos con origen visual
Desde el centro advierten de que muchos problemas habituales pueden tener su origen en disfunciones visuales no detectadas. Entre ellos se encuentran la fatiga ocular, la falta de concentración, la lentitud lectora o las dificultades derivadas del uso prolongado de pantallas.
Además, la terapia visual permite tratar casos como estrabismo, ambliopía (ojo vago), problemas de enfoque, visión borrosa intermitente o dificultades de coordinación ojo-mano.
Un servicio también para adultos
Aunque tradicionalmente se asocia a la infancia, los especialistas subrayan que este tipo de tratamiento también resulta eficaz en adultos. Andrea Verde señala que “la terapia visual no es solo para niños. Muchas personas adultas con fatiga visual o problemas de coordinación binocular pueden beneficiarse de un programa personalizado”.
El centro atiende a pacientes desde los seis meses de edad, adaptando las pruebas a cada etapa del desarrollo. En este sentido, inciden en que una detección precoz facilita la corrección de problemas y previene dificultades futuras.
Señales de alerta
Los profesionales recomiendan prestar atención a determinados síntomas, especialmente en la infancia, como acercarse demasiado al papel, perder la línea al leer o sufrir dolores de cabeza frecuentes.
Noelia Díaz advierte que “si un niño se cansa con facilidad, se frota los ojos o presenta dificultades para concentrarse, es importante realizar una evaluación visual completa”, incluso cuando la agudeza visual aparente sea correcta.
Mucho más que una revisión convencional
El equipo, formado por Mauricio Heredia, Andrea Verde y Noelia Díaz, trabaja con un enfoque integral que va más allá de las revisiones tradicionales.
Mauricio Heredia explica que “una evaluación optométrica comportamental analiza cómo se mueven los ojos, cómo enfocan y cómo se integran con el equilibrio y el cuerpo, algo que no detecta una revisión estándar”.
Trabajo coordinado y atención integral
Desde el centro destacan también la colaboración con oftalmólogos para ofrecer una atención completa. En este sentido, Mar Torviso recuerda que “el optometrista evalúa el funcionamiento visual, mientras que el oftalmólogo trata las enfermedades oculares, siendo ambos enfoques complementarios”.
El Centro de Optometría Comportamental de Ribadeo dispone de instalaciones específicas para terapias personalizadas y apuesta por la formación continua y el trabajo multidisciplinar para mejorar la salud visual de sus pacientes.
Las personas interesadas pueden solicitar cita a través de teléfono, WhatsApp o mediante el formulario disponible en su página web.