Atendiendo a las peticiones de muchos vecinos, y especialmente la asociación juvenil de la parroquia, Santalla por fin tendrá un espacio donde aparcar. Las obras han comenzado hoy, en una parcela abandonada al lado de la iglesia.
La obra tiene el objetivo de mejorar el entorno de la iglesia, pues la parcela estaba "toda abandonada e chea de humidades", como indica el alcalde de Ribadeo, Dani Vega. También se ha aprovechado para mejorar el entubado que va a las casas, pues estaba hecho de fibrocemento, un material ya prohibido por la normativa sanitaria debido a su alta contaminación.
Vega considera esta obra "importantísima" pues de esta forma los coches no estarán aparcados en la carretera en las fiestas parroquiales u otros eventos que tengan lugar en la zona, y que además justifica que hay que "seguir investindo no rural". Tras insistir con la Xunta, se llegó a un presupuesto de unos 70.000 euros, aunque tras la licitación, el coste final ha sido de unos 60.000 euros.
Este aparcamiento tendrá también un punto de vista medio ambiental, pues estará hecho con materiales reciclados, y será humanizado con árboles. El alcalde apunta a otras parroquias que recibirán mejoras en un futuro cercano, como Vilaframil, que también cuenta con un espacio que "non vale absolutamente para nada e imos melloralo", así como se irán estudiando otros espacios abandonados que puedan servir como plazas de aparcamiento y "sacar un beneficio para moitos veciños":