Más de 5.600 artículos del Real Madrid: el museo personal de Ramón Martínez

Lo que comenzó como la ilusión de un niño de siete años se ha convertido hoy en una colección única dedicada al Real Madrid. Ramón Martínez ha transformado un antiguo pajar, donde antes se almacenaba la hierba para los animales, en un auténtico santuario dedicado al fútbol.

En Xove, Ramón tiene catalogados 5.647 artículos, todos relacionados con el fútbol y, en su gran mayoría, con el club blanco. A ellos se suman cerca de 80 piezas repetidas, regalos que le traen amigos y conocidos. “Incluso gente que no conozco me ha traído cosas a raíz de entrevistas que hice”, reconoce.

El espacio que alberga la colección mide 9,50 metros de largo, 5,80 de ancho y cerca de tres metros de alto, aunque "ya empieza a quedarse pequeño". En este espacio se exhiben camisetas, balones, enciclopedias, juegos, material publicitario y piezas únicas. Entre ellas destaca especialmente un escudo del Real Madrid realizado en loza antigua de Sargadelos, una obra sin réplica, creada como un rompecabezas tras ser dibujada previamente sobre una tabla. “Tiene muchísimo trabajo detrás”, destaca el coleccionista.

La afición de Ramón comenzó muy pronto, con siete años. “Mi padre fue a sacar el carné de pirotécnico a San Sebastián y me trajo el primer balón que tuve”, recuerda. Mientras cualquier niño habría salido a jugar con él, Ramón lo dejó cuidadosamente sobre la cama, por miedo a estropearlo. Ese gesto fue el inicio de una pasión que perdura años después, cuando empezó a trabajar y pudo invertir en objetos relacionados con el club. 

La colección incluye artículos oficiales del Real Madrid y otros relacionados con el club, como enciclopedias de fútbol en las que el equipo madrileño ocupa gran parte del contenido. También reúne todo tipo de material publicitario, desde champú de Iker Casillas hasta botellas de Cabreiroá. Para completar su colección, nunca ha dudado en desplazarse hasta concellos vecinos o incluso al centro de la provincia para conseguir piezas concretas. 

El mantenimiento del gran número de artículos no es sencillo. Cada tres o cuatro meses toca limpiar todo el material. Su mujer le ayuda especialmente con las camisetas, aunque reconoce que los 109 balones requieren un cuidado especial por las cámaras interiores.

Aunque la colección es muy amplia, Ramón reconoce que aún no está cerrada. Todavía busca una camiseta de la sección de baloncesto, una corbata oficial del club y el juego de damas, y confiesa que uno de sus mayores deseos sería incorporar algún día un escudo del Real Madrid tallado en piedra.

La colección de Ramón Martínez va más allá de la mera acumulación de objetos. Es el reflejo de una pasión sostenida en el tiempo, cuidada con mimo, que ha transformado un antiguo espacio en un lugar donde el Real Madrid se conserva casi como una reliquia.