Las fervenzas de A Mariña: un viaje por los saltos de agua más espectaculares del norte lucense
A Mariña esconde algunos de los paisajes naturales más impresionantes de Galicia, y entre ellos destacan sus fervenzas, auténticas joyas escondidas entre montes y frondosos bosques. Desde Viveiro hasta Alfoz o Mondoñedo, estos saltos de agua ofrecen una experiencia perfecta para los amantes de la naturaleza, el senderismo y la fotografía y, todos ellos, promocionados por Turismo Galicia.
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Pozo da Ferida (Viveiro)
Una de las cascadas más conocidas de A Mariña, el Pozo da Ferida, se encuentra en el río Xudreiro, afluente del Landro. Su salto de 20 metros forma una espectacular piscina natural rodeada de vegetación.
Para llegar desde Viveiro, se toma la carretera LU-540 hacia Santo Estevo de Valcarría. Las señales conducen hasta el final de la vía, donde es necesario dejar el coche y caminar unos 600 metros por un sendero de tierra. El esfuerzo se ve recompensado con una de las postales más bellas de la comarca.
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Pozo da Onza (O Valadouro)
En la parroquia de Budián, muy cerca de la Serra do Xistral, se encuentra este salto de más de 20 metros que cae entre cuarcitas, en el arroyo del Val dos Infernos, afluente del río Ouro.
Para llegar, hay que salir desde O Valadouro por la carretera LU-162 hacia Burela, y antes de Santa Eulalia de Budián seguir las indicaciones hacia San Cristovo. Desde allí, un corto paseo de 500 metros por un sendero nos lleva hasta esta fervenza escondida entre montes.
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Fervenza de Santo Estevo do Ermo (Barreiros)
Misterio y naturaleza se unen en este rincón de Barreiros, donde una cascada de 15 metros cae entre robles, castaños y abedules, junto a la capilla de Santo Estevo.
La ruta parte de la carretera que lleva al lugar de Ínsua. Una señal de madera marca el desvío hacia San Esteban do Ermo, donde conviene dejar el coche para continuar a pie por una pista de tierra. Además de la cascada, el camino lleva hasta la fuente de Santa Rosa, a la que la tradición atribuye propiedades curativas.
El recorrido (unos 2 km solo ida) permite disfrutar de un entorno mágico lleno de historia y leyendas.
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Fervenza do Salto do Coro (Mondoñedo)
Muy cerca de las Covas do Rei Cintolo, el Salto do Coro es otro de los tesoros naturales de A Mariña. Su caída de 15 metros en el arroyo del Coro forma una gran piscina natural entre losas y pizarras.
Desde el barrio de Os Muíños de Mondoñedo, se toma la carretera hacia Argomoso y las cuevas, siguiendo la señalización hasta dejar el coche en el inicio de la ruta. Un paseo de 500 metros nos lleva hasta este entorno de cuento, perfecto para disfrutar tras visitar el casco histórico mindoniense.
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Fervenza de Escouridal (Alfoz)
En la parroquia de O Pereiro, entre los municipios de Alfoz y O Valadouro, se encuentra uno de los saltos de agua más espectaculares de la zona, con una caída de unos 80 metros del río Guilfonso sobre roca granítica.
El acceso comienza en un sendero señalizado al que se llega por las carreteras LU-P-0107 y LU-P-0101, tras salir de la autopista A-8 en Abadín. La ruta a pie, de 1,5 km, ofrece vistas impresionantes y cuenta con escaleras y barandillas que facilitan el descenso.
Desde abajo, una cuerda fija permite —con mucha precaución— acercarse al pie de la cascada para disfrutar de su espectacularidad.
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Fervenza do Xestosa (Ourol)
En el municipio de Ourol, el rego da Xestosa, afluente del Landro, forma varios saltos al atravesar una zona rocosa entre el monte Guriscado y la serra da Gañidoira. El principal, de unos 20 metros, se encuentra rodeado de un frondoso bosque.
Para llegar, se sube desde Ourol por la antigua carretera a la altura de Penabade. Desde allí, un descenso de 200 metros por un bosque de pinos conduce al pie de la fervenza, un rincón tranquilo y poco conocido.
Las fervenzas de A Mariña son un recordatorio del carácter salvaje y diverso de esta comarca lucense, donde el agua es la gran protagonista del paisaje. Ya sea para una escapada de fin de semana o para descubrir lugares nuevos cerca del mar, estos saltos de agua ofrecen una combinación perfecta de ruta, naturaleza y calma.