Hasta el 25 de diciembre, los gallegos tienen la oportunidad de vivir escapadas únicas gracias al Bono Turístico de Galicia, una iniciativa de la Xunta de Galicia pensada para fomentar el turismo interno y descubrir los encantos de nuestra tierra durante todo el año.
En A Mariña Lucense, la propuesta cobra un encanto especial: mar, montaña, gastronomía y alojamientos con carácter se combinan en un mosaico de experiencias perfectas para quienes buscan desconectar sin alejarse de casa.
El Bono Turístico permite a los residentes en Galicia disfrutar de estancias y servicios en hoteles, apartamentos, casas rurales y agencias de viajes adheridas en toda la comunidad. En A Mariña, la lista de establecimientos es amplia y diversa, ideal para quienes desean recorrer este litoral atlántico lleno de paisajes sorprendentes.
Desde el histórico Parador de Ribadeo, con vistas privilegiadas a la ría, hasta el Hotel Oca Playa de Foz & Spa, que combina descanso y bienestar junto al Cantábrico, las opciones se adaptan a todo tipo de viajeros. También destacan alojamientos con encanto como Casona de Labrada en A Pontenova, el glamping Luzada Burbujas en Xove o las Cabañas da Barcela en Barreiros, perfectas para quienes buscan experiencias sostenibles y de contacto con la naturaleza.
Rincones con alma y sabor
El Bono Turístico se convierte en el mejor aliado para descubrir los pueblos marineros y el interior verde de A Mariña. En Viveiro, el Hotel Ego, el Resort Las Sirenas o los Apartamentos Arumes do Mar e Montaña ofrecen una base perfecta para recorrer el puerto, las playas de Area y Covas o los miradores de San Roque.
En Ribadeo, el Hotel Alda Fogar do Mariñeiro y los Apartamentos A Galera acercan al visitante a la icónica Praia das Catedrais, mientras que en Foz, propuestas como Malates Slow Boutique Hotel, Isla Nova, El Pinar o Camiño do Mar invitan a disfrutar del turismo lento, entre mar y tradición.
Tampoco faltan opciones para los amantes del patrimonio y la tranquilidad interior: Palacio Santa Emilia y Apartamentos Lumen Place, en Mondoñedo, permiten explorar una de las joyas monumentales de Galicia, mientras que Lar de Vies y Hotel San Briz, en A Pontenova, ofrecen hospitalidad rural con sabor auténtico.
Una forma de viajar más sostenible y cercana
El Bono Turístico nació con el objetivo de desestacionalizar el turismo en Galicia y animar a los ciudadanos a conocer los destinos menos masificados fuera de la temporada alta. Su funcionamiento es sencillo: mediante una aplicación móvil, cada usuario puede canjear su bono —de 150 euros, cofinanciado entre la Xunta y el propio viajero— en los casi 500 establecimientos adheridos de toda Galicia.
En un año marcado por la recuperación del sector y el impulso al turismo de proximidad, A Mariña se reafirma como uno de los destinos más completos de la comunidad: combina costa y montaña, gastronomía y hospitalidad, patrimonio y naturaleza. Un lugar donde cada bono se transforma en una experiencia y cada estancia, en una forma de apoyar el territorio y disfrutar de Galicia con los cinco sentidos.