Tres paseos imprescindibles para descubrir la costa de A Mariña
La costa de A Mariña guarda algunos de los paisajes más singulares del Cantábrico. Acantilados que parecen de papel, pasarelas de vértigo sobre el mar y senderos que combinan historia, geología y vistas espectaculares. Estos tres paseos están impulsados por Turismo de Galicia que promociona la riqueza de la costa gallega.
De cabo Morás a la plaia de Sucastro
El recorrido comienza en cabo Morás, un enclave singular en el que destacan las enormes piezas de hormigón que un día se emplearon para construir el puerto de San Cibrao. Desde aquí, la panorámica es amplia: hacia el Este se avistan los islotes Farallóns y hacia el Oeste, As Salseiras y el islote de Ansarón, con 30 metros de altitud y 10 hectáreas de extensión, hábitat de gaviotas, cormoranes y ostreros.
El sendero discurre junto a los acantilados de Morás, que alcanzan unos 32 metros de altura. El Cantábrico golpea con fuerza estas paredes, desgastando la roca hasta moldearla con apariencia de papel, lo que explica su nombre popular, Cantís de Papel.
La ruta hasta la playa de Sucastro tiene algo más de 2 kilómetros, pero quienes busquen prolongar la experiencia pueden continuar hasta el faro de punta Roncadoira, a 5 kilómetros más. Desde allí, la subida al monte Castelo descubre dos bancos panorámicos excepcionales, el de Naciente y el de Poniente, desde donde se contempla la costa entre San Cibrao y monte do Faro, en una de las mejores postales de A Mariña Occidental.
Punta Socastro
Uno de los paseos más populares y fotografiados de Galicia es el que conduce a punta Socastro, conocida como Fuciño do Porco. El punto de partida se encuentra en un aparcamiento habilitado, desde el que parte una senda de 1,5 km que transcurre entre eucaliptos y pinos hasta llegar a las célebres pasarelas de madera.
El tramo inicial, sencillo y sin grandes atractivos, se convierte pronto en un espectáculo de vistas sobre la ría de Viveiro y la costa do Vicedo. El último kilómetro, ya sobre las pasarelas, zigzaguea en constante ascenso y descenso hasta llegar al faro-baliza que marca la entrada de la ría.
Aunque el paseo es de baja dificultad, conviene tener en cuenta que las escaleras de madera exigen un esfuerzo adicional. La recompensa, sin embargo, merece la pena: una panorámica única que se ha convertido en icono de la costa lucense.
De la praia da Rapadoira a la praia de Llas
El tercer paseo se sitúa en Foz y conecta la playa urbana da Rapadoira con la praia de Llas. Se trata de un sendero marítimo que discurre al borde de los acantilados, con paneles interpretativos que explican la flora, la fauna y la geología de esta rasa litoral, formada tras la abrasión marina sobre antiguas plataformas sumergidas.
A lo largo del recorrido aparecen bancos y miradores estratégicos en los que detenerse a contemplar el paisaje. Uno de los momentos más sugerentes llega al atravesar un puente de madera suspendido sobre un entrante de mar, que permite avanzar en equilibrio entre la fuerza del Cantábrico y la costa escarpada. El final del paseo, en la playa de Llas, ofrece una amplia panorámica de este tramo de litoral.
Tres propuestas, un mismo mar
Los paseos de cabo Morás, punta Socastro y Foz son solo tres ejemplos de la riqueza paisajística de A Mariña lucense. Itinerarios cortos, accesibles y cargados de encanto, que permiten descubrir a pie la estrecha frontera entre el mar y la tierra.