Ribadeo es mucho más que un enclave costero con paisajes espectaculares; es también un testimonio vivo de la historia de los emigrantes gallegos que, tras hacer fortuna en América, regresaron a su tierra natal para dejar una huella imborrable en su arquitectura, cultura y sociedad. La Ruta de los Indianos en Ribadeo propone un paseo fascinante por este legado, invitando a locales y visitantes a descubrir los tesoros que estos hombres y mujeres trajeron consigo desde ultramar.
El recorrido comienza en el emblemático Cantón de Los Moreno, un espacio simbólico que recibe a los visitantes con una muestra ejemplar de la arquitectura indiana. Allí se alza la majestuosa Torre de los Moreno, construida entre 1914 y 1915 por el arquitecto Julián García Núñez, discípulo de Gaudí. Esta residencia destaca por su ornamentación modernista y su singular cúpula sostenida por cuatro cariátides, visible desde diversos puntos de la villa y un verdadero icono de Ribadeo.
Otra parada esencial es la Casa de Don Clemente, vivienda de uno de los indianos más influyentes, quien transformó dos edificios anexos en un conjunto imponente. Aunque no es una casa indiana, la Casa de El Viejo Pancho se integra en la ruta por su valor histórico-cultural como lugar de nacimiento de José Alonso Trelles, el reconocido poeta gaucho uruguayo.
Continuando el paseo, la Calle Rodríguez Murias exhibe varias de las construcciones más representativas de la arquitectura indiana, en honor a Jesús Rodríguez Murias, destacado emigrante y benefactor. El Barrio de San Roque, conocido como el barrio indiano por excelencia, concentra un conjunto de viviendas de emigrantes retornados de la década de 1870, con joyas como la Casa de la Ayudantía, la Casa de Doña Esperanza Leiras o la Casa de los Andés a un lado, y la Casa Rosa, la Casa de la Calzada y la Casa de los Enanos al otro.
No puede faltar una visita a la Casa de Sela, una de las construcciones indianas más antiguas, ni al Jardín de Indianos, un espacio que homenajea a estos emigrantes con una selección de especies vegetales típicas tanto de Galicia como de América. También forman parte del recorrido la singular Casa del Óptico, con su característico mirador y una centenaria acacia, y el Cuartel Vello, conocido por su imponente volumen y funcionalidad.
Más allá del casco urbano, la Ruta de las Parroquias invita a descubrir el legado indiano en el entorno rural. Inicia en la Granja-escuela Pedro Murias, ejemplo vivo del mecenazgo de los emigrantes. El itinerario continúa por la Casa de San Xulián (1910), la Casa de Don Inocencio con el primer faro-guía privado del Cantábrico, y edificios emblemáticos en la parroquia de A Devesa, como el Círculo Habanero y la Casa-torre Maseda.
El cementerio de A Devesa, financiado por emigrantes y hogar del mausoleo de Pedro Murias, es otro punto destacado, junto con la sobria pero elegante Casa Acevedo y la Casa Pancracio, que sorprenden con sus jardines repletos de especies vegetales importadas, símbolos de la conexión atlántica que marcó la historia local.
Estas rutas, que atraviesan tanto el núcleo urbano como las parroquias rurales, forman parte del rico patrimonio cultural de Ribadeo. Son una invitación abierta para sumergirse en la historia de los indianos, cuyos aportes ayudaron a moldear no solo el paisaje arquitectónico, sino también la identidad social y cultural de la villa y sus alrededores.
Conocer la Ruta de los Indianos es recorrer el pasado para entender el presente y admirar el legado de aquellos que, tras largos años lejos de casa, regresaron para enriquecer su tierra con estilo, filantropía y progreso.