La jornada del sábado 25 de abril el pelotón recorrerá localidades de Navia, Boal, los Oscos o Taramundi
La Vuelta Ciclista a Asturias vivirá una de sus jornadas más atractivas en su tercera etapa de 2026, con un recorrido de 157 kilómetros que unirá la localidad de Figueras, en el concejo de Castropol, con la meta en Vegadeo, atravesando buena parte del occidente asturiano.
La Vueltina arrancará, este año, el próximo jueves 23 de abril, desde Oviedo. La capital asturiana es el punto de partida de la primera etapa que llegará a Benia de Onís, en el Oriente de la región. La segunda etapa llevará al pelotón desde Llanes a Pola de Lena y la tercera recalará nuevamente en el Occidente asturiano.
Esta etapa occidental arrancará en Figueras con un tramo inicial neutralizado antes de tomar dirección hacia la rasa costera, pasando por enclaves como Tapia de Casariego y Navia. Este primer sector, cercano al litoral, permitirá rodar a gran velocidad, aunque el perfil comenzará a endurecerse progresivamente a medida que el pelotón se adentre en el interior.
El recorrido continuará hacia zonas como Boal y Serandinas, donde el terreno sinuoso y rompepiernas empezará a marcar diferencias. A partir de ahí, la etapa se adentra en un terreno más exigente con la ascensión a La Bobia, puerto puntuable de primera categoría que puede resultar decisivo en el desarrollo de la jornada.
Tras este esfuerzo, los corredores afrontarán un tramo técnico en dirección a Villanueva de Oscos y San Martín de Oscos, donde la acumulación de desgaste será clave. Posteriormente, el pelotón se dirigirá hacia Santa Eulalia de Oscos, donde estará situada una meta volante que puede animar la lucha por la clasificación secundaria.
En la parte final del recorrido, los ciclistas afrontarán el Alto de Oruoso, de segunda categoría, antes de encarar el descenso hacia San Tirso de Abres. Desde allí, el terreno se suaviza ligeramente, aunque aún habrá oportunidades para ataques antes de la llegada.
La meta estará situada en Vegadeo, donde se espera un final abierto que podría resolverse tanto en un reducido grupo como tras una escapada bien consolidada. La combinación de puertos de montaña, terreno técnico y tramos rápidos convierte esta etapa en una de las más completas y decisivas de la ronda asturiana.
Con este trazado, la organización vuelve a poner en valor la riqueza paisajística y la diversidad orográfica del occidente de Asturias, ofreciendo un espectáculo deportivo de alto nivel que, además, servirá como escaparate turístico para la comarca.