La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha denunciado públicamente la decisión del Gobierno del Principado de Asturias de mantener un año más la pesca de la angula, el alevín de la anguila europea (Anguilla anguilla), una especie catalogada en peligro crítico de extinción. La medida, publicada en el Boletín Oficial del Principado (BOPA), ha sido calificada por los ecologistas como “una condena segura a la extinción de la especie a muy corto plazo”.
Desde la Coordinadora lamentan que el Ejecutivo regional no haya atendido su petición de veda ni de paro biológico, pese al continuo descenso de la especie en los ríos asturianos. “No tiene ningún fundamento ni sentido que el Gobierno de Asturias permita la pesca profesional de la angula estando prohibida la de la anguila”, señala la organización. “Nos preguntamos qué motivos llevan a permitir la captura del alevín y a vetar la del ejemplar adulto; aunque somos conscientes de que son motivos económicos, seguimos sin comprender cómo pueden aprobarse resoluciones tan contradictorias que solo conducen al agotamiento de la especie y, por ende, al fin de la propia pesca”.
Una especie al borde del colapso
La anguila europea lleva más de dos décadas incluida en la categoría de “peligro crítico” de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la máxima antes de la extinción. Los estudios científicos alertan de que la población actual de anguilas en los ríos europeos no supera el 7% de la existente en los años 60 y 70, un desplome que no se ha logrado revertir a pesar de las medidas aplicadas, como la limitación de la pesca o la mejora de la conectividad fluvial.
El Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) analizó el pasado mayo el informe de evaluación del Plan de Gestión de la Anguila, presentado por España a la Comisión Europea, y concluyó que “los objetivos de recuperación están todavía lejos de cumplirse y el stock sigue fuera de los límites biológicos seguros”.
En este contexto, la Coordinadora Ecoloxista recuerda que el Gobierno Vasco ha decretado una veda total para esta campaña, una decisión tomada “en base a los informes científicos y a las recomendaciones europeas”. Sin embargo, critican que Asturias siga permitiendo la pesca entre noviembre y marzo, como en años anteriores.
Capturas en mínimos históricos y falta de control
Los datos oficiales confirman el desplome de la especie. En la última campaña se subastaron únicamente 1.282 kilos de angulas, una cifra que los ecologistas consideran un “récord a la baja” y una evidencia del “colapso de la pesquería”.
Aunque la Dirección de Pesca del Principado ha anunciado una reducción del número de embarcaciones autorizadas, la Coordinadora duda de su eficacia. “El control real de la actividad no se va a poder llevar a cabo con los escasos medios disponibles para la vigilancia e inspección”, advierten.
El colectivo asegura haber recibido denuncias de pesca ilegal con palangres en zonas prohibidas, como el arenal de Salinas, realizadas incluso “a plena luz del día, ante la presencia de bañistas, surfistas y viandantes”. Para los ecologistas, “esta impunidad demuestra lo fácil que resultará a los profesionales esquivar la legislación, más aún amparados por la práctica nocturna”.
Llamamiento a la Comisión Europea
Ante la inacción del Gobierno regional, la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha anunciado que volverá a dirigirse a la Comisión Europea para exigir que se prohíba la pesca de los alevines de anguila y se favorezca la recuperación de los bancos naturales.
“Es evidente que las capturas actuales hacen la pesquería insostenible, interfiriendo en el crecimiento de las angulas, que no llegan a alcanzar su fase adulta”, sostienen. “Pedimos una veda inmediata, en beneficio de la especie y del futuro de una pesca sostenible en Asturias”.
Los ecologistas insisten en que permitir la captura de una especie al borde del colapso “es una decisión cortoplacista y contraria al sentido común”. “El Principado debe seguir el ejemplo de Euskadi y apostar por la conservación. Cada temporada abierta supone un paso más hacia la desaparición de la angula de nuestros ríos”, concluyen.