De la prueba piloto en San Tirso de Abres a la extensión en Illano: un proyecto que humaniza la atención sanitaria

En la imagen, Pilar López, trabajadora social que se encarga de ofrecer atención personalizada a la población.
Illano se incorpora al proyecto de atención sanitaria personalizada del área sanitaria del noroccidente, que combina atención presencial y telefónica para acompañar a la población mayor en sus gestiones y mejorar la accesibilidad a los servicios de salud en entornos rurales

El área sanitaria del noroccidente asturiano, con cabecera en Jarrio, amplía su innovador proyecto de atención personalizada al municipio de Illano, tras comprobar los buenos resultados de la prueba piloto iniciada en agosto en San Tirso de Abres. La iniciativa busca acercar los servicios de salud a la población rural, priorizando la atención a las personas mayores y fortaleciendo la equidad en el acceso a la información y a los recursos sanitarios.

La novedad principal de esta segunda fase es la incorporación de la atención presencial, además del contacto telefónico. Hasta ahora, la línea habilitada en San Tirso de Abres permitió contactar con 266 usuarios del centro de salud y atender 42 demandas concretas. Ahora, Illano —con un consultorio que atiende a 212 personas, más de la mitad mayores de 65 años— contará con asistencia directa para quienes requieran apoyo en gestiones sanitarias o información sobre los servicios disponibles.

El funcionamiento del programa combina seguimiento telefónico y entrevistas presenciales: primero, se contacta con los pacientes para explicar la iniciativa y recabar información sobre sus necesidades. Tras atender cada solicitud, se realiza un seguimiento bimensual de las personas más vulnerables. La atención presencial se realiza previa cita con la técnica del proyecto, mientras que las entrevistas telefónicas se aplican cuando no es posible el desplazamiento, siguiendo un guion estructurado que asegura que se recopile toda la información necesaria para canalizarla a los servicios competentes.

Con esta iniciativa, Salud impulsa un modelo de atención más humano y cercano, adaptado a las necesidades de los entornos rurales, que facilita la accesibilidad, mejora la coordinación entre servicios y ayuda a mejorar la calidad de vida de la población, especialmente de quienes más requieren acompañamiento y orientación en sus gestiones sanitarias.

El proyecto demuestra que, incluso en áreas rurales con población envejecida, la innovación y la cercanía pueden marcar la diferencia, acercando la salud y la información a quienes más lo necesitan, de manera flexible, coordinada y adaptada a cada persona.