El Belén navideño más laborioso y colorido lo hacen las mujeres de Boal (con guiño a las ‘carameleiras’ y vendedoras de los Cabildros)
El proyecto ‘Tejiendo Boal’ reúne en torno a medio centenar de personas que, además del árbol de cinco metros, estrenan nacimiento en el icónico lavadero
Con la experiencia de quién lleva años rodando un proyecto, que nació desde abajo y con propósito, el grupo de vecinas de Boal que parió ‘Tejiendo Boal’ vuelve a sorprender, este año, con sus creaciones navideñas. Después de que, en 2019, se propusieran crear un impresionante árbol de ganchillo (con más de un millar de “cuadraditos de ganchillo”), este 2025 se han animado con las figuras, creando un increíble Belén navideño con muchos matices locales.
“Quisimos reflejar cosas muy propias del concejo. Por ejemplo, una de las muñecas del Belén representa a una ‘carameleira’ de las que había en Armal, estas mujeres que iban por las fiestas vendiendo rosquillas y caramelos. También hay guiños a la miel de Boal, a las abejas, a los más característico del concejo y lo representamos en una zona de Boal que ya no existe: los Cabildros”, explica Verónica Bermúdez, miembro de ‘Tejiendo Boal’.
En los Cabildros hay ahora una carnicería, pero antes era donde las mujeres se juntaban a vender sus productos. Bermúdez y sus compañeras han recreado el lugar inspirándose en fotos antiguas y la dueña de la mercería boalesa les ha ayudado con los diseños de las figuras. “Intentamos comprarlo aquí en Boal todo lo que necesitemos. Todo lo que utilizamos es de la mercería local”, subraya el colectivo.
En total, son alrededor de cincuenta personas las que suman su esfuerzo a ‘Tejiendo Boal’, si bien una decena es el grupo motor, esas mismas de siempre que inspiran al resto. Y de inspiración vaya si saben en Boal…
Además del Belén navideño de ganchillo, que puede admirarse en el especialísimo lavadero de la villa, las boalesas han tejido estos años creaciones imponentes. El abeto de hilo fue hecho en dos partes (una primera de 3 metros y medio y luego le aumentaron casi otro tanto) y luego llegaron los banderines y la alfombra para el pasillo central de la iglesia.
“Fue a través de una descendiente de nuestro concejo que conocimos la iniciativa de un grupo de mujeres en Trivento (Italia) que pretendían retomar antiguos saberes populares, concretamente el saber entorno a la lana, tejer, ganchillar,… y también antiguas costumbres (encontrar un espacio de reunión en torno a una actividad compartida que sirviera de espacio de ocio, apoyo mutuo,…)”, cuenta el grupo sobre el nacimiento de ‘Tejiendo Boal’. Un proyecto de la Asociación Forum Boal 3000, que también cristalizó en un mural.
Fomentar la participación y sentido de comunidad, “dignificar el papel de las mujeres en todo lo que tiene que ver con los saberes populares, su compromiso con el cuidado y embellecimiento del entorno, su capacidad de autoorganización” y la protección del patrimonio inmaterial en un marco innovador, son solo algunos de los valores de este proyecto, que ya ha conquistado al vecindario “con participantes desde once a más de ochenta años”.
Promover la salud activa y combatir la soledad no deseada son también sanas consecuencias de este proyecto vecinal que hace que Boal siga existiendo, en tanto el pueblo siga (literalmente) tejiendo su propia historia.