El Club Náutico de Figueras espera el último empujón a la reordenación del puerto y asegura: “No se ocupará más espacio del actual y habrá más lámina de agua”

A la izquierda, estado actual del puerto. A la derecha, prototipo del puerto tras la reordenación. Imágenes contenidas en el proyecto

“En una marea de coeficiente 80, la escollera saldrá un metro por encima del mar”, defienden los partidarios del proyecto, al que el Principado dio el visto bueno ambiental en abril

La reordenación integral del puerto de Figueras (Castropol) es un proyecto en tramitación desde el año 2021. Fue entonces cuando se presentó el ‘Proyecto básico nuevo dique y reordenación interior del puerto de Figueras’ que incluía actuaciones como la sustitución del dique flotante por un dique de escollera, la demolición del muelle interior para permitir la reordenación de pantalanes y la construcción de un muelle de ribera en sustitución de la escollera actual. Ese mismo año se elaboró también el documento ambiental, entregado en noviembre de 2021, para someter el proyecto al procedimiento de evaluación ambiental simplificada. 

Conseguido el visto bueno del Gobierno de Asturias, este mes de abril de 2026 —“desbloqueada la parte ambiental, para lo que se cumplen dieciséis normas medioambientales”, señalan en el Club Náutico de Figueras—, en la localidad esperan el “último empujón” al proyecto. Lo anhela el colectivo náutico y la asociación de vecinos (que sondeó la opinión de sus socios, mostrándose a favor del proyecto), en una cuestión en la que también rema a favor el Ayuntamiento.

No obstante, la posibilidad de afección de algún tipo a la Ría del Eo, preocupa a colectivos como la Coordinadora Ecoloxista de Asturies (CEA) o la asociación Bio Eo, creada en 2023 en oposición a la construcción del nuevo dique proyectado en el puerto de Figueras. Entre sus principales alertas señalan una posible afección a la navegabilidad de la ría del Eo; algo que el Club Náutico refuta, asegurando que, tras las obras, habrá “más lámina de agua”. 

Su postura es clara: “La superficie a ocupar, una vez se reforme todo, es menor de la que se ocupa actualmente. Habrá más lámina de agua que la que hay. Y, en una marea de coeficiente 80, la escollera saldrá un metro por encima del mar”, asegura José María Alonso, presidente del Club Náutico de Figueras. 

La consejería de Movilidad declara ambientalmente viable la alternativa D4-02 del proyecto, que opta por un dique exterior de alineación recta y una ordenación interior con dos zonas divididas por un pantalán de reparto. Incluye también premisas especiales para la protección del entorno, ya que en el entorno se encuentran diferentes figuras de protección ambiental como la Reserva de la Biosfera del Río Eo, Oscos y Terras de Burón; Sitio Ramsar “Ría del Eo”; el área importante para la conservación de las aves IBA “Ría del Eo-Playa de Barayo-Ría de Foz”; Red Natura 2000 (ZEC y ZEPA Ría del Eo) y la Reserva Natural Parcial de la Ría del Eo. 

Según recoge el proyecto (Octubre 2024), el seguimiento de las medidas preventivas y correctoras, “descrito en el Plan de Vigilancia Ambiental, junto con un diseño del proyecto respetuoso con el entorno en que se ubica, da como resultado que se minimicen las posibles incidencias medioambientales que puedan ser ocasionadas con motivo de la ejecución de las actuaciones del proyecto”. Y así, “se considera que, para el dique proyectado, realizado el análisis ambiental de la zona de estudio, la identificación y caracterización de los impactos que puedan provocarse sobre el medio, el diseño de las medidas preventivas y correctoras indicadas para minimizar esos posibles impactos, así como el plan de vigilancia para asegurar su correcto funcionamiento, en este caso, ni el espacio protegido RN 2000 LIC ES1200016 (Ría del Eo) ni la zona de obras sufrirán daños ambientales por la realización de las actuaciones”. 

Esta es también la opinión del Club Náutico, que lamenta las posturas de algunos colectivos “que no se corresponden con la realidad”. “No se trata de decir lo contrario sino la realidad. La reordenación consiste en una pequeña escollera, que no es más alta que la que hay. La escollera ya se reformó en su anchura y en altura, lleva un paseo por encima, en una marea de coeficiente 80 saldrá un metro por encima del mar”, insiste Alonso. 

Evolución del Puerto de Figueras. Imágenes incluidas en el proyecto. 

Asegura que “el muelle central esta cayendo” y que el proyecto es “fundamental” para el puerto de Figueras, que “no es viable en el estado actual”. “Tal y como está ahora mismo, con la protección flotante, ya no es efectiva. Las condiciones de la Ría cambiaron después de veintidós años y esta proyección ya no es efectiva. El puerto en este estado no es viable y, además, ganaremos entre 35 y 40 plazas más”, apunta el presidente del Club Náutico. Actualmente, la lista de espera en el puerto de Figueras es de más de 50 embarcaciones de diferentes características, según el Club. 

En virtud de las alegaciones recogidas en la fase de información pública, el proyecto básico se ha actualizado, añadiendo el acortamiento del dique para facilitar la maniobra de buques en el astillero, el análisis de nuevas secciones tipo del dique, el dique de escollera optimizado, el dique vertical y la urbanización de la explanada de acceso al dique. Algunas de estas alegaciones llegaron del Ayuntamiento de Castropol y de Astilleros Gondán, aportando también mejoras el Servicio de Patrimonio Cultural, la Dirección General de Pesca y la Demarcación de Costas (además de la CEA, con impactos “ya considerados” según el proyecto). 

El Documento Ambiental actualizado incluye el Seguimiento arqueológico y aclaraciones sobre la afección a los recursos pesqueros, así como el “Impacto visual”, señalado por la CEA. 

Con una necesidad imperiosa de mejoras, en el puerto de Figueras muchos esperan el día de inicio de dragados y obras. Al término, en la privilegiada ventana a la ría habrá un paisaje “sin muros, sólo un paseo con barcos; sin más”. En ello confían y así resumen el proyecto quienes están a favor. De unas obras que “no sólo protegerán al puerto sino al muelle, en general” y cuyo presupuesto base de licitación asciende a casi 3,9 millones de euros.