Las educadoras de la escuela infantil El Turullón denuncian sobrecarga laboral ante Inspección de Trabajo
Las educadoras de la escuela infantil El Turullón, en Castropol, han presentado una denuncia ante Inspección de Trabajo por la “abrumadora” carga laboral que aseguran soportar desde hace tiempo. Su situación se suma a la huelga que actualmente mantiene el personal de las escuelas infantiles de Asturias en defensa de la mejora de sus condiciones laborales.
Según explican las trabajadoras, además de sus funciones educativas habituales, se les exige realizar tareas que consideran totalmente ajenas a su categoría profesional. Entre ellas, poner lavadoras y secadoras de sábanas, mandilones y toallas, clasificar y distribuir la ropa, así como preparar el catering diario: cortar, pelar y organizar alimentos, repartir la comida, emplatar y servir las mesas.
Las educadoras denuncian también que deben desplazarse para comprar leche y fruta para el centro, y que incluso se les indica que, “cuando no tengan tiempo”, adquieran potitos. Una vez finalizada la comida, tienen que lavar a mano recipientes, contenedores isotérmicos, vajilla y cubertería, puesto que el centro solo dispone de un lavavajillas doméstico, insuficiente para alcanzar las temperaturas exigidas por Sanidad.
La situación ya ha sido advertida por la inspectora sanitaria, que según las trabajadoras ha señalado en varias visitas la necesidad de instalar un lavavajillas industrial, sin que hasta el momento se haya producido ningún avance al respecto.
A todas estas tareas se suma la limpieza de las aulas y la preparación de las camas para el descanso diario, lo que, aseguran, deja a las educadoras sin tiempo material para centrarse en su labor principal: la atención y el acompañamiento educativo del alumnado.