«¡Integración sí, pero no así!»: familias de Castropol alertan de la precariedad en la Escuela Infantil El Turullón
Las familias de la Escuela de Educación Infantil (EEI) El Turullón de Castropol lanzan un nuevo aviso sobre la precariedad que atraviesa el centro, considerado un referente en la zona por su calidad educativa y su proyecto de atención a niños de 0 a 3 años. Bajo el lema “¡Integración sí, pero no así!”, reclaman a la Consejería de Educación soluciones inmediatas para garantizar la continuidad y la calidad del servicio.
El conflicto se originó en septiembre de 2025, cuando El Turullón pasó a formar parte de la Red pública de Escuelinas del Principado de Asturias. Desde entonces, las familias denuncian que los recursos humanos, materiales y económicos comprometidos no se han cubierto, generando un progresivo deterioro del servicio. La directora del centro señala que los pliegos de contratación del Ayuntamiento no se actualizaron al integrarse en la Red, lo que impide gestionar legalmente los recursos económicos y afecta a la operatividad diaria.
La situación alcanzará un punto crítico el próximo 17 de febrero, cuando el personal de la EEI dejará de realizar funciones adicionales que venían desempeñando desde el 31 de agosto, tras expresar sus quejas en noviembre. Esto afectará directamente a los niños, ya que no habrá cobertura para comidas, limpieza ni la siesta, y obligará a los padres a recoger a sus hijos a las 13.00 en lugar de a las 16.00, reduciendo la jornada completa del centro.
Las familias, que proceden tanto del Occidente como de A Mariña lucense, alertan de que la calidad educativa se está viendo mermada. Actualmente, actividades como excursiones, salidas con las familias o incluso la compra de leche y fruta deben ser asumidas por los padres, ya que el centro carece de fondos propios. La directora subraya que el presupuesto negativo impide mantener un servicio gratuito y de calidad, y denuncia que el centro no cuenta con los recursos materiales necesarios; además, la solución que les propone la administración es que se desplacen a Oviedo a buscarlos por su cuenta y en su tiempo libre.
Las familias advierten que están “viviendo en una cuenta atrás” y que no saben cómo gestionar a sus hijos a partir del 17 de febrero si no se solucionan los problemas. Señalan además que, de trasladarse esta situación a una empresa privada, el centro habría tenido que cerrar, y recuerdan que la inspectora de sanidad ya advirtió que el equipamiento de cocina, como el lavavajillas doméstico actual, no cumple con las condiciones sanitarias exigidas.
Entre las demandas concretas figuran la contratación de una persona que cubra la jornada de dirección, un auxiliar de cocina que gestione el catering y el refuerzo del personal de limpieza, actualmente insuficiente, especialmente a la hora de la comida. También reclaman que la consejería dote al centro de recursos económicos suficientes para mantener actividades y servicios básicos.
Ayer, la consejera de Educación, Eva Ledo, visitó el centro mostrando buenas intenciones, mientras que el alcalde Kiko Vinjoy y la concejala Miriam Moya acudieron a la lectura del Manifiesto a apoyar a las familias y anunciaron que estudiarán el perfil del personal de limpieza para realizar una intervención inmediata.
Gracias a la movilización de las familias, esta problemática ha salido a la luz. La educación infantil no solo es esencial para el desarrollo de los niños y la conciliación familiar, sino que también tiene un impacto directo en la economía local, ya que El Turullón repercute al tejido empresarial de la zona, muchas familias no tienen otra opción. El futuro del centro depende ahora de la capacidad de la Consejería y del Ayuntamiento para actuar de manera inmediata, garantizando que los niños, las familias y el personal educativo puedan seguir disfrutando de un servicio de calidad y plenamente operativo.