El Club de Guisanderas de Asturias incorpora tres nuevos nombres, entre ellos Mirta Rodríguez
El Club de Guisanderas de Asturias continúa creciendo año tras año. El pasado miércoles 4 de junio, el grupo de cocineras celebró la vigesimoséptima gala anual, un evento en el que incorporaron a Mirta Rodríguez —restaurante El Torneiro, en Villayón— , Lucía Fernández — La Taberna de Oviedo— y María Alicia Candás — El Verano, Argüero, en Villaviciosa— . Durante el acto, además de dar la bienvenida a las nuevas integrantes, se hizo un repaso de las actividades del club a lo largo del último año.
El acto comenzó con la intervención de la presidenta del Club de Guisanderas, Amanda Álvarez, quien dio la bienvenida a todas las personas asistentes. ”Fue un acto muy emotivo porque entraron tres nuevas guisanderas. Además, agasajamos con todo nuestro cariño a dos compañeras jubiladas, Lidia Vázquez y Ángela Pérez, y entregamos el premio a alguien que cocina comida asturiana fuera de Asturias. Este año fue para una pareja que vive en Málaga y tiene allí un restaurante astur. Los nombramos embajadores” explicó la presidenta.
Por su parte, Mirta Rodríguez afirmó estar “muy contenta y muy orgullosa, porque llevo 18 años trabajando en El Torneiro y emprender en la zona rural es muy complicado. Ahora mismo estamos recogiendo todo los frutos del trabajo anterior”. La nueva incorporación también destacó la satisfacción que le produce “dar visibilidad a Villayón y al Occidente de Asturias con este nombramiento, porque aquí hay varias guisanderas, pero activas solo quedamos dos. Es una forma de poner en valor un poco más la cocina del occidente, realizada por mujeres”.
Para la cocinera, la gala celebrada ayer fue “muy emotiva, porque primero hablaron mis hijos de mí y me sentí muy orgullosa de ellos. Luego fue muy emotivo para mis compañeras que entraron nuevas, nos hemos llevado muy bien las tres desde un principio y somos muy unidas”. Este nombramiento es un gran reconocimiento porque “queda un poco reflejado la diversidad gastronómica en Asturias”. Además, explicó que “yo siempre califique mi cocina como aficionada, porque es una cocina que todo el mundo puede hacer en su casa, pero que, actualmente, no se realiza por falta de tiempo”.
La gala, celebrada en el hotel NH de Gijón, también acogió la entrega del premio Guisandera de Oro 2025, que fue entregado “a una personalidad importante en el País Vasco”, Josema Azpeitia. Según explicó Álvarez, “fue él el que reivindico que había que invertir en salud y unió un poco la salud con la gastronomía, ciencia y enseñanza. Explicó que había que enseñar a comer y a cocinar en las escuelas, porque ya no se cocina en las casas como antes. Si desde siempre se hubiera enseñado la historia de la comida, su origen y los beneficios que aporta a la salud, los niños aprenderían de otra forma”.