El vecindario creó, este año, su propia asociación y celebra las fiestas navideñas con iluminación propia y una gran espicha
Alrededor de una treintena de casas conforman el barrio coañés de ‘El Cañón’. Del pueblo El Espín y la parroquia de Folgueras, por sus ventanas ven Navia, pero son de los que se sienten muy de Coaña, y a mucha honra. Gente nueva, vecinos de toda la vida y gente joven… ‘El Cañón’ está vivo y, también, dispuesto a recuperar sus xuntanzas populares, por las que históricamente se ha caracterizado.
“En general, siempre hubo mucha unión vecinal en este barrio. No es demasiado grande pero aún así tiene asociación propia. Este año dimos el paso de crearla para organizarnos mejor, en lo que tenga que ver con los eventos y también de cara a las peticiones que puedan surgir”, explica la vecina Ángela Fernández Martín.
El colectivo de ‘El Cañón’ se estrenó, este lunes, con el primer gran “evento”: la iluminación navideña del barrio, a cuya inauguración invitaron a la alcaldesa de Coaña, Rosana González. “Estamos empezando pero tenemos muchas ideas para darle ‘vidilla’ al barrio. En el marco del encendido se hizo una espicha, nos reunimos todos y colocamos los adornos en diferentes puntos de las calles”, explica Fernández, descendiente de los ‘abuelos de El Cañón’.
Aquellos que, durante décadas, sostuvieron la tradición vecinal, por ejemplo, en torno al día de San Juan. “Era como el día predilecto de xuntanza del barrio, pero desde la Covid y desde que esos mayores fueron faltando, fue perdiéndose poco a poco. Ahora queremos también retomar eso”, expresa la coañesa, una de las más jóvenes de la asociación.
Por su parte, el Ayuntamiento alaba la labor del barrio y su iluminación “Coaña cada navidad suma más iniciativas vecinales que añaden luz y magia al municipio. Y eso nos hace ser un municipio mágico, con mucho amor propio y con ganas de construir entre todos grandes proyectos”, subraya la alcaldesa.