Coaña celebra a su piragüista Lucía Val, campeona del mundo en K4 500 femenino

Lucía Val Coaña
La joven deportista de Ortiguera se proclamó campeona del mundo en K4 500 junto a la selección española. El Ayuntamiento de Coaña le rindió una recepción institucional previamente en reconocimiento a una trayectoria que la consolida como orgullo del concejo y ejemplo para las nuevas generaciones

En Ortiguera, todos saben quién es Lucía Val. La han visto crecer, entrenar en la ría y remar contra corriente en el Navia desde que apenas era una niña. Ahora su nombre suena en lo más alto del deporte internacional, tras proclamarse campeona del mundo en K4 500 femenino junto a Sara Ouzande, Estefanía Fernández y Bárbara Pardo. Un título que la convierte en referencia del piragüismo español y que llena de orgullo a todo el concejo de Coaña.

Lucía siempre fue una persona firme en sus objetivos, trabajadora incansable y con unas condiciones físicas excepcionales. Antes de tocar el cielo con este oro mundial, ya había firmado dos subcampeonatos de Europa con la Selección Española Sub-23, confirmando una trayectoria que parecía destinada a grandes gestas.

Pero quienes la conocen destacan algo más que sus medallas: su constancia, su sencillez y el cariño con el que nunca deja de volver a su tierra.

En el Ayuntamiento de Coaña han celebrado cada paso de su carrera. En diferentes recepciones institucionales, la alcaldesa, Rosana González, siempre ha tenido palabras de admiración hacia la piragüista: «Lucía es una deportista muy querida en nuestro concejo. Ha sabido llegar lejos gracias a su pasión y a su esfuerzo, pero también por su humildad y su forma de compartir con los demás lo que aprende. Para nosotros es un orgullo inmenso».

Antes de proclamarse campeona del mundo, Lucía fue recibida en el salón de plenos del Ayuntamiento de Coaña. En el acto estuvieron presentes autoridades locales, representantes de clubes deportivos, familiares y vecinos, que quisieron mostrarle su reconocimiento. 

Rosana González recuerda también su cercanía con los más jóvenes: «En varias ocasiones se acercó al colegio público a contar cómo organizaba los estudios y los entrenamientos. Eso animó a muchos niños a probar el piragüismo. Ella no solo gana medallas, siembra afición y valores”.

Pese a su proyección internacional, Lucía nunca ha perdido el vínculo con su pueblo. Cada vez que puede, regresa a Ortiguera para estar con su madre, su abuela y sus hermanas. Es habitual verla pasear por la ría, charlar con sus vecinos o volver al río Navia, la cuna de sus primeras brazadas.

La alcaldesa lo resume con emoción: «Más éxito que ser campeona del mundo quizá no exista, pero estamos convencidos de que cualquier meta que se proponga la alcanzará. Su esfuerzo, su pasión y su trabajo son la mejor garantía de que lo seguirá logrando».

Y es que en cada logro de Lucía hay un pedacito de Coaña y de Ortiguera. Porque, aunque ahora sea campeona del mundo, para los suyos seguirá siendo siempre “la de casa, la de la piragua en el Navia”, ejemplo de humildad, sacrificio y orgullo comarcal.

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