El occidente tiene tela: estas son las jóvenes de la comarca que ponen rostro al mundo del cine y la moda

María Gadez; Andrea Regodeseves, Belén Tudanca, Zelia Cancio y Marta Suárez, frente a la Casa de Cultura de Ortiguera. Foto: Ángela Rodríguez

Desde vestuario a caracterización, realización o guión las mujeres de la zona exhiben una cantera destacable de profesionales del sector audiovisual, en el primer ciclo ‘Culturz3ta’ 

Calentadores de pies y manos y lo que se tercie, unas mini planchas del pelo (conseguidas con puntos de un supermercado) para los cuellos y puños de las camisas; por supuesto, alicates, una silla, aguja e hilo y un mini ventilador («para cuando ruedas en verano en el desierto de Almería»). 

Como quien busca en un bolso sin fondo una horquilla o la última pieza de un puzzle, Marta Suárez (Navia, 1995) mostraba, este miércoles en Ortiguera, todos los recovecos de su gran maleta con ruedas (cual baúl de la Piquer), que carga de rodaje en rodaje. Desde hace años es «Sastra de set» o lo que es lo mismo: quien se encarga de que actores y actrices luzcan como fotocopias de sus personajes en guión. Sus jornadas, nunca de menos de infinitas horas, le han llevado desde Madrid a Chiclana, Huesca o Italia, si bien es de las quiere volver a Asturias. Dicho y hecho. 

Termina su conferencia en el marco de ‘Culturz3ta’ —un evento creado para visibilizar el talento de la juventud del Occidente asturiano— y pone rumbo a Somiedo, donde participará en el rodaje de la saga ‘Los Juegos del Hambre’. «España es uno de los sitios donde más se rueda del mundo porque, aunque no es  un país muy grande tiene muchos escenarios naturales diferentes», cuenta, frente a un auditorio ensimismado. 

Marta es la sencillez, la personalidad y la profesionalidad en persona. Y, aunque no tiene hijos, tiene actores y actrices que vestir (en el más amplio significado de la palabra) que, muchas veces, viene a ser lo mismo. Ataviada con un chaleco lleno de bolsos, del que sale cinta de doble cara y de carrocero y un «walkie», detalla los entresijos de su trabajo de la forma más natural posible. «Se trata de ayudar a crear la psicología del personaje a través de la ropa. Si estás viendo una película o una serie y te estas fijando mucho en la ropa, en lo que lleva puesto, ese vestuario está mal hecho. Porque te esta sacando de la historia», explica. 

Con la familia y el corazón en el pequeño pueblo coañés de Nadou, Marta estudió el Grado de Diseño en la Universidad Complutense, especializándose en Escenografía y pasando también la Academia de Bellas Artes de Nápoles, donde se formó en Diseño de Vestuario. «Avispada y resolutiva» —término que compartió con ella la otra ponente de la mañana, la estilista María Gadez— ha participado en producciones nacionales e internacionales, como ‘La Sociedad de la Nieve’ de Bayona, las series ‘Fariña’, ‘Las chicas del cable’ o ‘Cuéntame como pasó’ y eventos de alfombra roja como los Latin Grammy celebrados en Sevilla, en 2023. 

«La ilusión que me hace a mí que muchos de los libros que leí luego se conviertan en proyectos y también rodar en Asturias…», señala la sastra, aludiendo al rodaje de ‘La última noche en Tremor’, la producción de Netflix rodada, en parte, en Puerto de Vega y Busto, de la que también participó. 

Con su característico sentido del humor, la naviega compartió algunos de los trucos más ingeniosos de los rodajes, en lo que a vestuario se refiere. Cómo hacer lucir a alguien sudado, cómo grabar las escenas de sexo o poca ropa, o cómo arreglar una mancha de café. «Si hay disparos, también tienen que ser creíbles en la ropa. Y hay que informarse de todo porque, de primeras, no sé cuánto sangras si te disparan en el bazo», relata. 

En unos rodajes que no son cronológicos, el «rácord» o la continuidad, es esencial. Por eso, «tiene que haber información muy clara sobre cómo está de sucio este personaje en cada momento» y cómo va el colgante o el anillo, y una gran coordinación con compañeros de sonido y de “guión”. En resumen, que lo de Marta es pasión por los detalles, el mimo, el arte y el trabajo en equipo para un resultado «de película». 

Marta Suárez y María Gadez durante su ponencia, en Ortiguera, este jueves. Foto: Á. Rodríguez

Con un kit más pequeño pero una tablet más importante que el DNI, también carga María Gadez. Nombre ‘artístico’ de María García (Folgueiras, 1997). Lo suyo es muy diferente a lo de Marta, en cuánto al cuidado de su propia imagen se refiere y la labor publicitaria y de producción que tiene que desarrollar como estilista. Si bien, se parece en las jornadas largas, la “bricomanía” de forrar con cinta de carrocero todos los zapatos que prestan las marcas para que no se estropeen (o calzar anillos con filtros de cigarrillos) o la psicología necesaria para trabajar con “los talentos”. 

Afincada en Madrid, desarrolla su trabajo como estilista tras comenzar en el mundillo como asistente de Manu Mendi. «En ocasiones sigo trabajando para él como asistente, pero tomo decisiones con él y siempre sigo aprendiendo», cuenta María, partidaria de atreverse, «de decir siempre que sí» y probar. 

Formada también en Nutrición, en el estilismo encontró una pasión. Y también, cierta presión. «Sí que es cierto que, en esto, cómo vayas vestida es tu propia carta de presentación y, más en Madrid, el que no va a la última parece que no va bien. Así que sí siento la presión en ese sentido. El tener que ir siempre ‘perfecta’ e impoluta, aunque vaya a una sesión de fotos al monte», señala, con desparpajo. 

Como estilista de moda, se encarga de construir una imagen coherente para una persona o un proyecto. Su trabajo tiene también una parte editorial, más creativa y, en ocasiones, hasta se asumen las labores de búsqueda de modelos que encajen en la propuesta de la empresa o la marca. 

«Lo que más me gusta es trabajar con tanta gente. Me enriquece mucho conocer gente nueva. No solo aprendes habilidades del trabajo sino también a relacionarte con personas diferentes. Es un trabajo que me apasiona, la verdad», destacó, desde Ortiguera. Imprescindible, saber inglés y tener/hacer contactos. «Mandar 100 correos aunque te contesten 10». 

«Es verdad que se echan muchas horas. Y no, no es para todo el mundo», coincidían la sastra y la estilista. Esta última ha trabajado, hasta el momento, con algunos nombres importantes de la escena ‘influencer’ y de redes sociales como Laura Escanes o las actrices Milena Smith y Clara Galle. 

Zelia Cancio durante su ponencia, este miércoles, en Ortiguera. Foto: A. R. 

Aunque también han participado del Culturz3ta otras profesionales de la zona como periodistas, escritoras y traductoras, el mundo audiovisual y cinematográfico ha sido protagonista indiscutible de esta primera edición del ciclo artístico, promovido por Andrea Regodeseves. Belén Tudanca, que cursó el Curso Formativo Superior de Caracterización y Maquillaje Profesional en el IES Ramón y Cajal de Valladolid y la actriz Saray Anes son algunas de las mujeres que también compartieron con el público los secretos de los rodajes. La proyección llegó, este miércoles, de mano de Zelia Cancio. 

La tapiega, técnica superior de realización de proyectos audiovisuales y espectáculo, se formó en el Centro Integral de Formación Profesional ‘Comunicación, Imagen y Sonido’ de Langreo (CISLAN),y creó como su proyecto final un documental homenaje a las mujeres del Occidente asturiano: «Xeito». Estrenado en Santa Eulalia de Oscos, el pasado agosto, el documental recoge historias de mujeres de diferentes edades, vinculadas por oficio o sangre al pueblo.