El Consejo de Gobierno aprueba los decretos estructurales del nuevo mapa sanitario de Asturias, "sin eliminar un solo centro de salud"

Hospital de Jarrio en la actualidad. Foto: Á. Rodríguez

La nueva organización administrativa de la Sanidad en la región incluye una ‘Oficina de captación de profesionales’ y una unidad específica para humanizar la atención a pacientes paliativos  

En la rueda de prensa en la que, periódicamente, se da cuenta de los asuntos adoptados por el Consejo de Gobierno, aparecía, este jueves, la consejera de Salud, Concepción Saavedra. Su misión era explicar, nuevamente, cómo será el nuevo mapa sanitario de la región, cuyos decretos de estructuras aprobó hoy el Consejo de Gobierno. 

El plazo límite para desplegar totalmente el nuevo mapa es el 31 de marzo de 2026. “Hay que modificar la plantilla del Sespa, yo espero que en enero se hagan ya las convocatorias”, explicaba la consejera. Y añadía, una vez más: “La reorganización surge de la necesidad de ir con los tiempos y de dar un paso más hacia la sanidad del futuro”. 

Como ya aseguraba en sus últimas visitas al Noroccidente, Saavedra incidió en que los pacientes “no notarán cambios en lo que se refiere a sus centros de salud y hospitales de referencia”. Seguirán yendo al mismo sitio y no habrá tampoco más desplazamientos, según apuntó la consejera. La reorganización del mapa sanitario, de 8 a 3 áreas, no es sólo sin embargo “un mero cambio de nombres o líneas en un mapa, sino la herramienta que hace operativa la nueva organización”. Sinónimo de “más modernidad y más eficacia”. 

Esta es la “mayor reforma administrativa realizada en Asturias hasta ahora”, apuntó Saavedra. Los cambios persiguen ofrecer una asistencia más eficiente, innovadora y equitativa en todo el territorio que quedará dividido en tres áreas sanitarias (Occidente, Centro-suroccidente y Oriente). Este diseño permitirá “ aumentar los servicios, mejorar la atención y agilizar la gestión, fortaleciendo la coordinación y el trabajo en red de todo el sistema”, subraya el Principado. 

Las principales novedades de la reorganización administrativa, que permitirá ofrecer una asistencia más cercana y adaptada a las necesidades de la población, tienen que ver con la estructura del Sespa; de las áreas sanitarias y de la propia consejería de Salud. 

“La nueva Dirección de Atención, Evaluación y Cuidado de la Salud englobará todos los niveles: atención primaria, hospitalaria y cuidados. De esta forma, se asegura la continuidad de la asistencia, así como una visión integral de la salud, que beneficiará especialmente a pacientes crónicos y complejos. De este departamento dependerán, entre otros órganos, cuatro subdirecciones: Atención Primaria, Atención Hospitalaria, Cuidados y Coordinación Sociosanitaria y Salud Pública”, explica el Principado. 

Consejera de Salud durante la rueda de prensa, este jueves. Foto: Principado

Por su parte, la Subdirección de Atención Primaria “atenderá el eje vertebral del sistema, que también contará con una dirección particular en cada una de las tres áreas para asegurar una adecuada coordinación”. De este modo, la primaria tendrá una estructura directiva propia, similar a la hospitalaria, para dotarla de mayor capacidad de gestión, resolución y liderazgo.

También, la Subdirección General de Salud Pública estará orientada a robustecer la prevención, la promoción de la salud y la vigilancia epidemiológica. “Al igual que en la atención primaria, cada una de las tres áreas incorporará una dirección de Salud Pública que se encargará de implantar los programas en toda la comunidad”, señala el Ejecutivo regional. 

El nuevo organigrama del Sespa incorpora varias áreas que aportarán innovación y que cumplirán objetivos muy concretos, como la Unidad de Gestión de Tiempos Asistenciales

(incluida en la Subdirección de Atención Hospitalaria), que se crea para el abordaje de las listas de espera y cuya puesta en marcha “ratifica el compromiso del Gobierno de Asturias con la reducción de las demoras”. La unidad se dedicará a gestionar las esperas quirúrgicas, de consultas y de pruebas diagnósticas, así como a diseñar medidas correctoras que garanticen que todas las personas reciban la atención que necesitan en el plazo adecuado.

También se creará la “Unidad de Atención Integral al Paciente Paliativo (Subdirección de Cuidados y Coordinación Sociosanitaria) para ahondar en la mejora de la calidad y la humanización de la atención al final de la vida para que se preste de forma coordinada en toda la comunidad, tanto en los hospitales como en los domicilios”.  Su principal objetivo es asegurar que cualquier persona tenga acceso a cuidados dignos, compasivos y profesionales en los momentos más vulnerables.

Reseñable es también el nacimiento de la “Oficina de Captación de Profesionales”, algo estratégico para el Principado que, a través de esta oficina, “se encargará de elaborar y aplicar estrategias que hagan de Asturias un lugar atractivo para trabajar, responde a ese propósito”. Según Salud, estará enmarcada en la Dirección de Atención, Evaluación y Cuidado de la Salud.

En el Sespa habrá también, a partir de este próximo año, una “Subdirección de Central de Compras”, para facilitar el aprovisionamiento de los bienes y servicios necesarios para la atención sanitaria de modo más eficiente, que favorecerá un mejor control del gasto y permitirá destinar más fondos a la asistencia. Al mismo tiempo, contribuirá a garantizar los suministros y a estandarizar la calidad de los materiales.

El Occidente asturiano, el norte, seguirá siendo Área de Salud I; el centro-suroccidente será el Área II y el Oriente de Asturias el Área de Salud III. “En cada una de ellas habrá una gerencia en la que se mantendrán las direcciones Económica y de Profesionales, y de Cuidados y Coordinación Sociosanitaria. Además, se crearán otras dos:  la de Atención y Evaluación y la de Salud Pública”, detalla el Principado. 

La estructura de cada área se completará con varios órganos que dependerán de la Dirección de Atención Sanitaria y Evaluación. “Tendrá especial relevancia la Dirección de Atención Sanitaria y Coordinación Territorial, encargada de planificar la asistencia hospitalaria de la zona y de actuar como interlocutora en toda la comarca”, añade. 

La gran novedad en este el ámbito estructural de la propia Consejería de Salud es la creación del Servicio de Acción Comunitaria, que se integrará en la Subdirección de Salud Pública, junto con los tres departamentos actuales: Programación en Salud, Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental y Laboratorio de Salud Pública.

“Este servicio es clave para impulsar la participación y la equidad, por lo que asumirá una función estratégica en la implantación de políticas y programas orientados a la mejora de la salud individual y colectiva. De este modo, se convertirá en el motor de la estrategia de salud comunitaria”, aseguran en el departamento de Saavedra.