“Nunca en la vida nos acostamos enfadados”, cuenta uno de los matrimonios más longevos del concejo, que asistieron a un especial estreno junto a sus allegados
Más de 50 años han pasado juntos los protagonistas del último “documental” producido por el Ayuntamiento de Cudillero. Un audiovisual de casi 27 minutos que condensa todo lo que da de sí medio siglo de relación. Apoyo, paciencia, comprensión y ante todo respeto, son los cimientos para una relación, ante todo sana, y después duradera. Algo que saben bien, y cuentan en el audiovisual, Fifi y Urbano, Manuel y Severina y Arturo y Conchita, entre otros.
También José y Mariluz, que se enamoraron en el baile de Casa Jamonero, en Gallinero, y Jesús y Josefina, que se conocieron el Día de los Dolores. Por su parte, Arturo era albañil y Conchita se fijó en él cuando fue a trabajar en una obra al lado de su casa; mientras que Manolo y Josefina se descubrieron en la fiesta “del Amparo, que era junto a la playa”.
Todo lo cuentan en el documental pixueto ‘50 años de amor’, que se presentaba hace unos días con la emoción propia de un estreno. La iniciativa nació para “dinamizar a los matrimonios o parejas que cumplen más de 50 años juntos en nuestro municipio”, explican en el consistorio, que reunió a protagonistas y allegados en el Día Internacional de la Familia para disfrutar juntos del documental y “agradecerles la generosidad de compartir con nosotros sus experiencias, valores, aprendizajes y emociones”. A la cita acudió la teniente de alcalde y concejala de Bienestar Social, Olga Fernández junto a la técnica de salud Elena Menéndez y la trabajadora social Belen Carreño.
Si de compartir aprendizajes se trata, los longevos matrimonios tienen claros sus consejos a las parejas más jóvenes: Paciencia y respeto, ante todo. “Siempre hay discusiones pero todo pasa. Hay que perder un poco todos y tener mucha paciencia”, aseguran. En general, la paciencia es la virtud más repetida por todos. La otra palabra más escuchada: “aguantar”.
“Ahora, como cada uno tiene su sueldo pues dicen ‘ahí te quedas’. Antes era otra cosa, se aguantaba quizá demasiado”, apuntaban los pixuetos, que han encontrado la forma de “llevar juntos la vida para adelante”. “Nunca en la vida nos acostamos enfadados”, presume (y con razón) Nieves, que también reconoce con remango, habérselo puesto “muy fácil” a Tino.