Coaña también estrena iluminación en localidades como Jarrio y El Espín, mientras en Salas una plaza abarrotada coreó la cuenta atrás
El Occidente asturiano no ha querido esperar mucho para dar la bienvenida oficial a las fiestas navideñas. Cada concejo a su estilo, han organizado completas programaciones para todos los públicos, donde destacan (generalmente) dos clásicos: el chocolate caliente y el encendido del árbol.
En Luarca, tras “la Casa Blanca” (como alguno llamaba cariñosamente al bello edificio del Ayuntamiento) se disfrutaron fuegos artificiales. Una novedad en el arranque de las fiestas navideñas del concejo, que encantó a los presentes. Como siempre, el Coro de Voces Blancas del Conservatorio Profesional del Occidente de Asturias puso la nota musical a la cita. Elegancia única y talento en el quiosco del parque, que brillaba como nunca.
En la Plaza Alfonso X El Sabio se levanta el gigantesco árbol de navidad y a los pies de la Casa de la Infancia y Juventud Margarita Salas un curioso ‘Papá Noel’ esparce copos de nieve que los más pequeños intentan atrapar. Uniformados con el clásico gorro rojo, el vecindario luarqués alabó la iluminación y decoración de las principales calles de la villa, en la que la concejalía de Ferias y Mercados, con la edil Andrea Magdaleno al frente, trabaja durante semanas.
En Navia, la lluvia empañó algo la puesta de largo de la Navidad. El encendido se produjo sin problemas pero, durante la actuación del coro Anima Voices, comenzó a llover con ganas. Menos canciones de las esperadas se pudieron disfrutar en la plaza del Ayuntamiento, si bien la gente se endulzó con un reconfortante chocolate caliente. Nada menos que 125 litros repartieron las vecinas, a cargo del consistorio.
En Salas, la anulación de una actividad de baile, no minó tampoco el ánimo del pueblo. A los pies de la preciosa Colegiata, mayores y pequeños se juntaron para corear una espectacular cuenta atrás, en la que todo salió a pedir de boca. Un gran “regalo” a modo de photocall y luces en la icónica torre medieval hacen que el casco urbano de Salas sea, estas fechas, literalmente un rincón de postal.
En la carpa situada también en el casco histórico, la actuación de John Ander se robó todos los aplausos, sumando a su magia la de la propia Navidad. Mañana sábado y el domingo habrá visitas guiadas al Monasterio de Cornellana, en el marco de la programación navideña municipal. También, otro rincón lleno de magia.
Más humilde, pero no menos importante es el alumbrado de Coaña. Que, aunque sin celebración asociada, ya ha encendido sus pueblos. Las localidades más grandes del concejo como El Espín, Jarrio o Coaña lucen ya brillantes y con predominio de plateado. Por supuesto, frente a la casa consistorial tampoco falta el gran árbol navideño.
Por su parte, otro de los “faros” del Occidente, Tapia de Casariego, también reunió varias generaciones de vecinos y vecinas en la plaza del Ayuntamiento. Se inauguró el alumbrado navideño y se repartió un buen surtido de dulces navideños caseros para mojar en el chocolate. La venta la llevaban a cabo los estudiantes del IES Marqués de Casariego, en el marco de las iniciativas que desarrollan estos meses para conseguir fondos e irse de viaje de fin de curso. El destino, este año: París.
Este sábado 6 de diciembre será el turno del encendido en El Franco, Castropol y Vegadeo.