El embalse de Grandas, casi a tope, abre sus compuertas (y genera la cascada más impresionante del río Navia)
Este lunes, el porcentaje de agua embalsada en Salime era del 96%
El invierno asturiano está siendo, este año, especialmente húmedo y frío. En el Occidente, hace semanas que la población no disfruta de “un rayín de sol” y para muestra, el embalse de Grandas de Salime que “casi a tope”, ha tenido que abrir sus cuatro compuertas para liberar agua. Este lunes 9 de febrero, según datos oficiales, la capacidad del salto estaba casi al 96% y, en la zona, comprueban, este miércoles, que “falta poco más de un metro para que el agua pase por encima de las trampillas”.
Es por eso que, en las compuertas llevan varios días abiertas, liberando agua en una espectacular catarata artificial digna de admirar. Al borde de la presa puede verse también una buena cantidad de palos y ramas, madera que arrastró el agua. La vertiginosa caída de la presa es de 128 metros de altura. En conjunto, el Salto de Salime está formado por la presa, el embalse y la central hidroeléctrica, ubicados en el río Navia. Su explotación es cosa de la empresa Saltos del Navia, desde 1995.
Con una superficie de 685 hectáreas, el de Salime es el embalse más grande de Asturias. La instalación abarca los concejos de Allande, Grandas de Salime y Pesoz, constituyendo una de las obras de ingeniería más notables del siglo XX en España. Construida entre 1946 y 1955, la central comenzó a producir electricidad en diciembre de 1953, anticipando su puesta en marcha total.